El Puggle es un perro híbrido fruto del cruce entre el Carlino, llamado Pug en inglés, y el Beagle. Surgió en Wisconsin (Estados Unidos) en los años ochenta y fue uno de los primeros cruces registrados en el American Canine Hybrid Club, aunque la FCI no lo reconoce como raza y carece de estándar unificado. La intención era conservar el carácter afable del carlino en un perro más atlético y sano: gracias a su hocico algo más alargado, el puggle resulta menos propenso a los problemas respiratorios típicos de su progenitor braquicéfalo. Incluso protagonizó la serie de Netflix It's Bruno!, ambientada en Brooklyn.
Es un perro pequeño y compacto, de entre 20 y 38 cm a la cruz y un peso de 7 a 14 kg, según predomine la genética de uno u otro progenitor. Su pelo es corto, liso y denso, en tonos beige con máscara oscura, marrón, negro o combinaciones variadas, y se mantiene con un cepillado semanal sencillo. De carácter cariñoso, equilibrado e inteligente, convive bien con niños y otros animales, aunque puede heredar del beagle cierta tendencia a seguir rastros. Necesita paseos diarios y juego moderado, y su esperanza de vida ronda los 12 a 15 años.