El York Chocolate es una raza de gato de pelo largo desarrollada en 1983 por la criadora Janet Chiefari en el estado de Nueva York, Estados Unidos. La raza surgió de manera fortuita cuando una gata de pelo largo blanco y negro llamada Blacky se cruzó con un gato callejero negro de pelo largo, produciendo entre sus crías un gatito marrón chocolate llamado Brownie. Chiefari quedó fascinada por el color y el carácter del animal y comenzó un programa de cría selectiva para estabilizar estas características. La Federación de Criadores del Noreste de América (CFFNE) reconoció al York Chocolate como raza experimental en 1990 y le otorgó estatus de campeón en 1992.
El York Chocolate es un gato grande y musculoso, de constitución sólida y porte elegante, con un pelaje semilargo, suave y sedoso en color chocolate puro, lavanda, o una combinación de ambos colores con blanco. Sus ojos son grandes y expresivos, generalmente en tonos dorados, verdes o avellana. El carácter del York Chocolate es afectuoso, juguetón y curioso, con una vena activa y una predilección por mantenerse cerca de sus propietarios. Es una raza de temperamento equilibrado, sociable con niños y otros animales, y bien adaptada a la vida en familia. Su pelaje requiere cepillado regular dos o tres veces por semana. Lamentablemente, la raza York Chocolate se considera actualmente extinta o en peligro crítico de extinción, lo que hace que los ejemplares disponibles sean extraordinariamente escasos.