El Yorkiepoo une dos razas que en España se conocen muy bien: el Yorkshire Terrier, presente en los hogares españoles desde los años 70 y uno de los perros de ciudad más reconocibles del país, y el Caniche miniatura o toy, cuya inteligencia y pelaje de bajo desprendimiento lo han convertido en un referente de la cría responsable en razas pequeñas. El cruce hereda el carácter indomable del terrier y la trainability del caniche, produciendo un perro que es, al mismo tiempo, fácil de querer y un reto constante de manejar.
En España el Yorkiepoo ha ganado visibilidad en la última década, especialmente en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, donde el modo de vida en piso hace especialmente valiosa la combinación de tamaño reducido y pelo que no se deja por los sofás. Los precios en el mercado nacional (1.200-2.000 euros) lo sitúan en el segmento medio-alto de los cruces de diseñador, reflejo de la alta demanda de sus progenitores en España.