El Abisinio es un gato con un aspecto bastante salvaje, su mirada y el jaspeado característico de su pelaje recuerdan fácilmente a la fisonomía del puma. Aunque es un gato sociable y cariñoso, también es un animal muy activo e independiente que en algún momento puede hacer justicia de un cariz más indómito.
Se cree que el Abisinio es descendiente directo del gato doméstico del Antiguo Egipto. Los primeros ejemplares podrían haber llegado a Inglaterra hacia 1860 provenientes de Abisinia (Etiopía), setenta años después, en 1929 se establecería oficialmente la raza.
El Abisinio posee un temperamento muy activo e independiente. Escaladores natos, les gusta trepar a los árboles y en su defecto necesitarán una buena alternativa donde poder ejercitarse. De fácil adaptabilidad siempre y cuando disponga de total libertad para desplazarse.
El Abisinio es un gato mediano; compacto y flexible, con extremidades delgadas y fuertes. Ojos almendrados, rodeados con el color del Ticking. Pelo corto y denso, la variante de pelo largo es la raza Somalí. El color es el Ticking (jaspeado) característico en las tonalidades; Salvaje, Sorrel, Azul, Fawn y Silver aunque la más representativa es la Salvaje o Ruddy.
El Abisinio no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.
Otro aspecto es referente a su alimentación, como es un animal muy activo, su alimentación debe ser energética.
Hasta el momento no se le atribuyen al Abisinio afecciones características aunque se podrían presentar algunas alteraciones genéticas, entre las más frecuentes; Amiloidosis renal (Insuficiencia renal crónica), Luxación de rótula y Hernia umbilical.
Los gatos domésticos poseen una personalidad general que es compartida por cualquier miembro de la familia felina. Se trata de unos rasgos innatos que el proceso de evolución ha imprimido de modo indeleble en ellos y que hacen que un gato sea lo que es. Sin embargo conviene destacar que no todos ponen de manifiesto el conjunto de características en grado igual, lo cual supone decir que cada ejemplar cuenta con una personalidad propia.
Lo mismo resulta cierto de las razas caninas y así tenemos que cada una de ellas es resultado del mismo proceso de selección que intervino en la conversión de grupos diversos de gatos en razas muy diferenciadas. Precisa añadir que con carácter complementario a dicho proceso también se forjó la forma de ser de cada una de ellas. Es de todo punto obvio, por lo que las razas caninas respecta, que un perro pastor es muy diferente de uno de caza y éste, a su vez, de uno de guarda. Por lo que a los gatos concierne es evidente que no puede decirse que sus razas pongan de manifiesto una gama tan extensa y diferenciada de rasgos como en el caso de los perros pero sin embargo los poseen.
El Persa es muy diferente del Siamés, el cual a su vez es distinto del Abisinio. Las características vinculadas a la raza pueden ser algunas veces muy tenues, pero lo cierto es que se hallan presentes como cualquier aficionado a los gatos que haya poseído ejemplares de numerosas razas nos podrá confirmar. Debe señalarse, no obstante, que las características son asimismo unos rasgos subjetivos, lo cual supone decir que todos nosotros vemos en nuestros gatos unas cualidades y unas emociones que creemos que son muy especiales ya que sólo a través de una interacción constante y presidida por el cariño entre quienes poseen felinos y éstos se producirá un desarrollo pleno de las personalidades.
La del Abisinio es una raza que reclama afecto de quienes poseen algún ejemplar de la misma pero sin que ello obste a que pueda mostrarse reservada e independiente. Se le debe conceder tiempo cuando lo necesita. Es más bien adecuada para las personas adultas. Aun cuando un Abisinio es un felino excelente para vivir en un ambiente familiar, conviene señalar que probablemente como mejor se encuentra es en hogares en los que no deba competir para gozar de los favores de su dueño.
El Abisinio es muy inteligente y por ello deberemos proporcionarle la oportunidad de poder poner en práctica esta facultad. Esto se consigue a través de una interacción en los juegos y a tal fin será preciso que adquiramos unos juguetes seguros en nuestro establecimiento habitual de animales de compañía. Las pelotas fijadas al extremo de un cordel y las estructuras por las que pueda trepar constituyen el medio idóneo que ha de permitir a nuestro Abisinio concentrar su mente en algo. Con carácter paralelo tenemos que también contribuirán q quemar unas pocas calorías.
El ejercicio es importante para una raza tan activa y por consiguiente deberá permitirse que todo Abisinio pueda practicarlo con la máxima frecuencia posible. Debe recordarse que es una raza muy atlética como claramente sugiere su constitución corporal. Si en una de sus frenéticas carreras desde una habitación a otra destroza algún ornamento, nos conviene tener presente que se trata de un precio muy reducido que deberemos pagar a cambio de poseer un felino de porte tan imperial. Para un Abisinio, el mundo y el hogar de su dueño constituyen un reino que se extiende a sus pies y éste es un extremo que haremos muy bien en tenerlo siempre presente. De una raza tan noble no debe esperarse que se comporte como cualquier gato callejero, ya que después de todo fue cuidadosamente criado para ser un felino de alto estándar.
Cuanto mayor sea el espacio de que dispongamos tanto mejor, ya que un Abisinio no gusta de las restricciones. Por consiguiente, donde más cómodo se encontrará es en un hogar en el que pueda explorar y deambular por él. Un hogar, en suma, en el que le resulte posible gozar de un elevado grado de interacción con sus compañeros humanos.
No descuidemos en modo alguno nuestro trabajo diario habitual pero mostrémonos dispuestos a dedicar la mayor parte posible de nuestro tiempo libre a entretener un Abisinio, ya que ello se traducirá en un desarrollo pleno de su personalidad. No conviene olvidar que su evolución hacia la consecución de un carácter equilibrado se apoya en el afecto y en la atención que se le presta y, por tanto, no es el gato adecuado para aquellos hogares en que sus dueños potenciales no se hallan en condiciones de dedicarle un mínimo de tiempo todos los días para jugar con él y acariciarlo.
Otro rasgo de la mayoría de los Abisinios es que conservan en elevado grado el carácter de cachorros, lo cual significa que mientras muchos felinos manifiestan una mayor madurez y una actitud más adulta en su comportamiento a medida que van creciendo, el Abisinio retiene por así decir ciertas trazas de Peter Pan en su personalidad. Se desarrolla física y emocionalmente pero nunca pierde el talante travieso y juguetón que ponía de manifiesto cuando era un atractivo cachorro. Siempre movido por la curiosidad y preparado para participar en cualquier juego, un Abisinio sólo tiene la edad que siente y siempre se considera joven de corazón.
El aspecto negativo de esta característica viene representado por el hecho de que para un Abisinio, las cortinas y los estantes son objetos que sólo se hallan presentes para que pueda distraerse con ellos. Sin embargo, con un poco de adiestramiento, un Abisinio es lo bastante inteligente como para transigir y sobre esta base aceptará el que se nos otorguen algunas concesiones si a cambio proporcionamos todas las otras cosas buenas de la vida que esta raza espera y que resultan apropiadas para su status en la jerarquía social del mundo felino.
No necesitamos estar en presencia de la suave fluidez del pelaje de un Persa o la brillante estructura multicolor de algunas razas para captar de modo instantáneo el significado de la cualidad a la que damos el nombre de elegancia. El Abisinio es un auténtico sangre azul que fue desarrollado por la aristocracia para su propio placer. Es posible que los tiempos hayan cambiado, pero el porte regio y el aspecto majestuoso de Abisinio rezuman superioridad sin necesidad de apoyarse en otros efectos que no sean los que de forma innata caracterizan a la raza.
Se trata de uno de los gatos con menos rasgos exagerados y resulta por ello imposible señalar cualquier peculiaridad anatómica que sea llamativa. Es la forma intrínseca en que se combinan todos sus rasgos la que permite decir: «he aquí un felino auténticamente magnífico». Es este hecho el que quizá represente la verdadera quintaesencia de lo que constituye un felino natural pero al mismo tiempo noble.
Por supuesto existen aquellos que aseguran que el Abisinio es de aspecto corriente pero cualquier entendido responderá que sólo cuando se han probado los vinos de inferior calidad se está en situación de apreciar la del que ha sido objeto de un envejecimiento cuidadoso en las debidas condiciones para que adquiera una fragancia apropiada y un sabor delicado. A algunos, el Abisinio les produce de inmediato la impresión de que se trata de una raza muy especial. A otros les exige tiempo y experiencia junto a otras razas antes de que puedan valorar un felino tan elegantemente constituido en todos los aspectos.
A pesar de su porte regio, el Abisinio no es un gato faldero mimado. La raza fue desarrollada para que fuese lo más natural posible y adquiriese todos los rasgos necesarios para vivir en el hogar de los humanos pero reteniendo, sin embargo, la fortaleza que caracterizaba a sus antepasados silvestres. Es por dicho motivo que no cabe asociarlo con ningún aspecto débil en su temperamento o en su constitución física, ni tampoco con problemas genéticos que resultan evidentes en otras razas.
No muestra predisposición a las enfermedades si recibe los cuidados correctos y es muy capaz de cuidar de sí mismo si algún gato callejero se cruza en su camino e inicia una pelea. No obstante, cabe esperar que nunca deba enfrentarse a agresiones de este tipo en torno a nuestro hogar. De hecho se valdrá, si la ocasión surgiese, de su superior intelecto y capacidad atlética para evitar tales confrontaciones.
Al ser una raza tan inteligente, el Abisinio puede poner de manifiesto una sensibilidad considerable con relación a los estados de ánimo de sus compañeros humanos. Se muestra juguetón cuando en nosotros prevalece el mismo espíritu pero sosegado y cariñoso cuando observa que es lo sentimental lo que en un momento dado prevalece. Es esta misma sensibilidad lo que lo convierte en un gato muy despierto, lo cual hace que rápidamente perciba cualquier ruido inusual o el rumor de personas que se aproximan a sus dominios, es decir, nuestro hogar. Procede destacar que todos los gatos poseen esta facultad que conservan de su origen silvestre y que en esta raza se mantiene a un nivel muy elevado.
El Abisinio, incluso hoy en día, atrae principalmente a quienes saben apreciar una delicada perfección en un gato. En resumen, se trata de un ser de carácter reposado que concebido hace muchos años acabó convirtiéndose en una realidad. Si preferimos la seda a la lana o el cava a la cerveza, entonces no encontraremos un felino mejor que el Abisinio.
Si deseas saber más sobre el Abisinio te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea El Abisinio:
Datos de la razaEl American Shorthair es una encantadora raza natural y como su nombre sugiere, provienen de los Estados Unidos. Las hembras tienden a ser más pequeñas que sus contrapartes masculinas, pero ambas tienen abrigos extremadamente resistentes a la intemperie que son bastante ásperos al tacto. Son conocidos por ser compañeros maravillosos y mascotas familiares gracias a sus naturalezas cariñosas y fáciles de llevar, lo que ha hecho que el American Shorthair se convierta en una de las razas más populares en los Estados Unidos. Sin embargo, cualquier persona que desee compartir su hogar con uno de estos encantadores gatos tendría que registrar su interés con los criadores, ya que no hay muchos gatitos American Shorthair bien criados disponibles en España cada año.
Datos de la razaEl Bengalí es popularmente conocido como el gato leopardo, sin lugar a dudas, por el parecido físico con el salvaje felino. Se trata de animales de gran inteligencia, curiosos y juguetones. Les agrada el agua, herencia de sus antepasados selváticos. El porte es elegante, aunque de aspecto fuerte, debido a su musculatura y a la robustez de sus huesos.
El gato Bengalí se originó a partir del cruce entre un gato doméstico y otro salvaje; el gato leopardo de Asia (Felis bengalis). Hacia 1963, una experta en genética, la norteamericana Jean Mill, inició el programa de cría. La consolidación de la raza se produciría en la década de 1970 tras cruces posteriores con otras razas como , , y .
El Bengalí es un gato de carácter fuerte. Suele adaptarse bien a la convivencia familiar, aunque no hay que descartar comportamientos puntuales de inestabilidad producidos por su legado salvaje. Puede vivir en distintos ambientes, sin embargo, es preferible que dispongan de jardín o terraza.
El Bengalí es un gato mediano; compacto y musculoso, con extremidades fuertes. Ojos grandes y ovalados, nariz larga y ancha con la punta rojiza, característica de los tonos Tabby. Pelo corto de textura muy suave. El manto ha de ser Tabby (atigrado), el color de base puede ser marfil, crema, naranja o dorado. Las manchas del moteado serán oscuras, en tonos negros, chocolate o canela.
El gato Bengalí no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para mantener el pelaje brillante y también para evitar la acumulación de pelo muerto.
Aunque no es habitual, pueden aparecer cuadros puntuales de inestabilidad emocional. Esto es debido a sus genes primarios más salvajes. Las organizaciones competentes recomiendan más de cuatro generaciones de cruces con gatos domésticos para afianzar los genes de la domesticación.
Datos de la razaEl British Shorthair o Británico de pelo corto a alcanzado altas cuotas de popularidad en los últimos años gracias a su carácter afable y a su cara de muñeco de peluche; de grandes ojos y mejillas mofletudas. La variedad más conocida es la , semejante a la , aunque se reconocen al menos 17 colores de manto.
Todo indica que los primeros gatos llegaron a Escocia desde el antiguo Egipto. Durante más de dos mil años, estos gatos camparon y se reprodujeron libremente por la isla. No fue hasta finales del siglo IX cuando se empezaron los trabajos de selección para obtener el Británico de Pelo Corto actual utilizándose estos mismos gatos comunes y gatos Persas. En 1870, uno de los propulsores de la raza, el británico Harrison Weir, los presentó oficialmente en el Crystal Palace de Londres. Posteriormente, durante el siglo XX, muchos criadores holandeses y alemanes empezaron a dedicarle especial atención a la raza. Hoy en día, el British, se encuentra entre las razas más populares.
El British Shorthair es un gran cazador, equilibrado e independiente, poco emocional y reservado aunque muy afectuoso. Suele adaptarse perfectamente al entorno ya sea en el campo o en la ciudad. Se trata de animales de temperamento tranquilo aunque no perezoso, pueden mostrarse muy activos en situaciones determinadas.
Algunos expertos opinan que el carácter de los British va en función del pelaje; a los se les atribuye la tozudez a los plateados la sensibilidad y de los tabbys se dice que siempre tienen ganas de jugar.
El Británico es un gato grande y musculoso de lomo ancho y patas cortas y fuertes. La cabeza grande y maciza con mejillas llenas, las orejas redondas y pequeñas. Los ojos son grandes y redondos, de color acorde con el manto. La cola corta y gruesa. Su pelo es corto, tupido y afelpado, al tacto recuerda a una moqueta. Existe gran variedad de tonalidades; unicolores, bicolores, tricolores, colorpoints y tabbys, entre los más populares el y el Silver.
El British Shorthair no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando especialmente durante los periodos de muda, para evitar la acumulación de pelo muerto.
Hasta el momento no se le atribuyen al British Shorthair afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.
Datos de la razaEl Main Coon es popularmente conocido como el Goliat de los gatos, indudablemente por su gran tamaño, aunque también se le conoce como el gato mapache por el parecido de su cola con la del pequeño mamífero especialmente en los ejemplares Silver Tabby. Se trata de un gato muy sociable y fácil de cuidar, el gato perfecto para la convivencia familiar.
Las claves del origen del Main Coon las encontramos en su nombre. Es una de las primeras razas originarias de EEUU, en 1953 se creó en el estado de Maine, el Central Maine Coon Cat Club lo que serviría para impulsar la popularidad, de la que hoy en día goza, esta magnífica raza.
El Main Coon es un excelente gato doméstico, bonachón y afectuoso. Muy sociable, agradecerá la compañía de otro compañero de su misma especie.
El Main Coon es también un amante de la naturaleza, buen cazador, necesitará escapadas al aire libre.
El Main Coon es inconfundible por su gran tamaño y denso pelaje.
En general se trata de animales grandes y fuertes. De cabeza abombada, orejas grandes terminadas en pinceles. Pelaje suave y tupido en el cuerpo aunque corto en la cabeza, cola ancha y espesa. Existe una gran tonalidad de mantos a excepción del ColorPoint, Chocolate, Canela, Lila y Fawn.
El Main Coon no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude.
Entre las enfermedades o lesiones más frecuentes se encuentran las producidas como consecuencia del exceso de peso; se han observado casos de displasia de cadera u otras pequeñas deformidades en la articulación de la cadera.
Datos de la razaEl Mau Egipcio proviene del antiguo gato salvaje africano. Su protagonismo en el antiguo Egipto está más que constatado; eran gatos sagrados, representados en innumerables muestras del arte egipcio. En este sentido, Morrison Scott, egiptólogo y experto en gatos, realizó un interesante estudio sobre unos gatos momificados, confirmando que se trataba de Maus.
El Mau (gato en egipcio) es probable que proceda del gato salvaje del altiplano africano, aunque su país de adopción es sin duda Egipto. Cuenta la leyenda que, a Cleopatra, siempre la acompañaba un Mau Egipcio. El Mau llegó a Europa hacia los años cincuenta, la princesa Natalia Troubetskoye los trajo a Italia desde El Cairo. Fue precisamente en Italia donde se empezó a trabajar la cría. A finales de la década quedó la raza oficializada. En USA no se reconocieron oficialmente hasta 1968.
El Mau Egipcio es un gato de gran individualismo. Reservado con extraños aunque muy cariñoso con los de casa. Se adapta perfectamente a la vida interior, siempre que pueda disponer de pequeñas escapadas al exterior que le permitan ejercitar su instinto cazador.
El Mau Egipcio es un gato mediano; musculoso y elegante. Las patas traseras son finas y más largas que las delanteras. La cabeza triangular y los ojos grandes y almendrados en distintas tonalidades de verde claro. Su pelo es corto, fino y sedoso. Existen cuatro variedades de manto, siempre atigradas; gris con manchas negras, plata con manchas grises, bronce con manchas marrones y amarillo con manchas marrones o grises. Nunca debe faltar en la frente la marca en forma de M.
El Mau Egipcio no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo y bañarlo esporádicamente.
Hasta el momento no se le atribuyen al Mau Egipcio afecciones características. Lo único, cierta sensibilidad a las temperaturas bajas y a los cambios climáticos bruscos.
Datos de la razaEl Ocicat o gato ocelote forma, junto al Mau Egipcio y al Bengalí, las tres razas felinas más “salvajes” por lo menos en cuanto a aspecto se refiere. A diferencia de éstos, el Ocicat procede del cruce entre razas ya establecidas en el intento de obtener una fiera salvaje en miniatura, el Ocelote concretamente, aunque con carácter dócil y sociable.
El origen del Ocicat lo encontramos en Estados Unidos durante los años 60. La criadora Virginia Daly cruzó un Siamés chocolate con una gata cruce de Siamés y Abisinio. El resultado fue una camada de gatitos mascarados entre los cuales se encontraba uno tabby. A partir de este momento se empezó a trabajar en la raza, la TICA la reconoció oficialmente en 1987. En Europa, la FIFE no lo haría hasta 1992.
El Ocicat es un gato vital, equilibrado e inteligente. También es muy sociable por lo que reclamará su dosis diaria de afecto. Se adaptan perfectamente a vivir en compañía de otros gatos, incluso perros. No les gusta la soledad y prefieren vivir en entornos interiores.
El Ocicat es un gato grande y musculoso, de aspecto salvaje. Las patas son medianas y robustas. La cabeza de contornos redondeados, de hocico ancho. Las orejas, con pinceles de lince. Los ojos grandes y almendrados, se admiten todas las tonalidades excepto el azul. El pelo corto, fino y satinado. La capa moteada admite marrón, chocolate, lila, azul, canela, fawn y variedades silver.
El Ocicat no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo y bañarlo esporádicamente.
Hasta el momento no se le atribuyen al Ocicat afecciones características. La selección natural lo ha convertido en un gato sano y robusto.
Datos de la razaEl Siberiano, junto al Maine Coon y al Bosque de Noruega, es uno de los integrantes de los llamados “gatos de bosque”. Al igual que sus compañeros, este gato está provisto de una exuberante y gruesa cabellera, densa e impermeable, imprescindible para la supervivencia en los climas más gélidos.
El origen de estos gatos se encuentra en las grandes zonas boscosas de Rusia y Ucrania. A pesar de no ser excesivamente conocidos en el resto de Europa y USA, en Rusia llevan varios siglos ejerciendo de gatos domésticos. Ya en tiempos de los Zares, los Siberianos eran los gatos palaciegos, encargados de mantener a raya a los ratones.
En 1987 se estableció la raza en la mayoría de las federaciones felinas occidentales.
El Siberiano es un gato tranquilo y afectuoso aunque no especialmente sumiso, herencia de sus antepasados salvajes. Pese a todo, se trata de un excelente gato doméstico, sociable y comunicativo que se entenderá perfectamente con niños y otros animales.
De carácter activo, le encanta trepar. También agradecerá accesos al exterior para poder ejercitar sus dotes de cazador.
El Siberiano es un gato grande y macizo; patas musculosas, de largada media. Pies robustos y redondos, con mechones de pelo entre los dedos. Pelaje semilargo; denso y brillante, más largo en el cuello y patas traseras. En cuanto al color del manto, son admitidos todos los colores excepto el chocolate, canela, lila y fawn. Asimismo, se distingue a los ejemplares colorpoint llamándolos Neva Mascarade.
El Siberiano no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude, especialmente las sub-capas de la barriga. Conviene bañarlo en seco, con productos apropiados, ya que el agua le haría perder la impermeabilización del manto.
El Siberiano es el gato ideal para las personas alérgicas. Su dander (polvo o caspa producida por el cuerpo del gato), no contiene la proteina de Fel D1, causante del 80% de las alergias a los animales. El Siberiano no suele padecer ninguna anomalía específica de la raza. Son gatos saludables y vigorosos, resultado sin duda, de la propia selección natural a lo largo de los siglos.
Datos de la razaLos Toygers son una raza de diseño: amorosos brillantes, de tamaño mediano, pelo corto y domésticos que nos recuerdan a los grandes felinos: los tigres.
Diseñados con la intención de tener un gato activo que se pudiera adaptar a la vida urbana actual y que además tuviera una apariencia única.
Son gatos inteligentes, fáciles de entrenar, atléticos, poseedores de una excelente salud y longevidad. Los Toygers poseen un temperamento amoroso, ya que antes que nada son mascotas y animales de compañía.
"Este sueño se inicia en 1980 seleccionando gatos domésticos que tuviesen el mejor mackerel tabby (el diseño de líneas negras presentes en los tigres), luego se añadió el color café – rojizo presente en los y, poco a poco, se fueron agregando mas rasgos como son la forma de la cabeza, la nariz ancha, las líneas circulares del rostro suministradas por Jammu Blu, un gato proveniente de la India y los dedos largos que nos permitieran simular el movimiento de los tigres, entre otros.
Mi visión no era la de intentar recrear lo que Dios había hecho tan bien con los tigres (además es imposible), sino más bien deseaba crear un animal de compañía que tuviese los rasgos de los tigres y pudiera sentarse justo a mi lado”
Judy Sudgen (Creadora de la raza)
Los Toygers son gatos activos, juguetones y cariñosos. Fáciles de entrenar e ideales para vivir en una casa o apartamento.
La actividad diaria de un Toyger es muy ocupada, dividen su día en períodos de juego, actividad y espacios de descanso, autocuidado y relajación. Disfrutan observando por las ventanas o acompañando a su amo en las actividades diarias. Son muy curiosos e inteligentes y se entretienen fácilmente inspeccionando la casa y descubriendo nuevos juegos y fuentes de diversión.
Relación con las personas: Si compartes tu vida con un Toyger, no debe sorprenderte que te salude en las mañanas con ronroneos, abrazos e inclusive besos, para demostrarte su cariño.
El Toyger es un gato mediano; musculoso y fuerte, con extremidades de longitud media con los dedos de los pies muy largos. Ojos circulares, bien separados y de un color profundo. Pelo corto y uniforme, puede ser más largo en el cuello para generar la apariencia de un collar. El color es mackerel tabby, marcas de color negro o marrón aunque se prefieren las marcas oscuras.
Un gatito Toyger, igual que cualquier mascota, requiere de unos cuidados especiales que lo ayuden a crecer sano y feliz como son:
Hasta el momento, no se le atribuyen al Toyger afecciones características, suelen gozar de una excelente salud y longevidad.
Texto facilitado por
Raza aceptada por la TICA (The International Cat Association) desde febrero de 2007.
Gatos de pelo corto.
Datos de la raza