Al carecer del pelaje propio de otras razas, son gatos que necesitan unos cuidados especiales, por cuanto ese pelo tan fino, que nosotros no vemos, afecta a su autorregulación corporal, tanto durante los meses de invierno, cuando más frioleros suelen mostrarse, como en verano, pues, al carecer de pelo, sudan más.
Piensos ricos en grasa
Ya hemos indicado que estos gatos, debido a su pelaje especial, poseen un sistema que regula su temperatura corporal, sistema que es diferente al resto de los gatos. Como no tienen esa capa de protección que le da calor, su temperatura suele ser muy elevada. Y para ello, su cuerpo debe gastar mucha energía. A la hora de la alimentación, esto se traduce en un alto consumo de grasas. Por eso, este tipo de felinos deben ingerir un pienso especialmente indicado a sus necesidades, con una cantidad de grasas mayor que el que come cualquier otro gato. De este modo, tendrá la energía que necesita para que su cuerpo pueda mantener caliente al animal.
Baños regulares
Los gatos no son muy amigos del agua, pero si tenemos alguna de estas razas (Sphynx, Peterbald, Don Sphynx, Kohana, Bambino, etc), tenemos que saber que será inevitable bañarlos. No solo para evitar enfermedades causadas por bacterias y suciedad, sino porque, como su temperatura corporal es alta, suelen sudar mucho y, por tanto, podrían desprender mal olor. Sin embargo, a modo general, con una vez al mes será suficiente en los meses de calor y en invierno se puede espaciar hasta los dos meses, aunque todo dependerá de las necesidades específicas de nuestro gato. Los expertos recomiendan baños muy espaciados para evitar problemas en la piel. Los baños frecuentes eliminan su capa natural de sebo obligando a la piel a ir regenerándolo rapidamente e impidiendo que el animal se autoregule con su propio aseo diario.
Un aspecto especialmente sensible es el que atañe a sus ojos y sus orejas. Cuando bañemos a nuestro gato no podemos olvidarnos de limpiar estas zonas, pues los gatos sin pelo son proclives a coger infecciones en estas partes. Para los ojos, bastará con lavarlos con una gasa impregnada en suero fisiológico. Con otra gasa limpia y seca, eliminaremos los restos de cera y suciedad que tienden a acumularse en sus orejas.
En verano, siempre a la sombra
Lo hemos comentado en alguna que otra ocasión: el pelaje de los animales, además de regular su temperatura tanto en invierno como en verano, les protege de los rayos ultravioleta. Los gatos sin pelo carecen de este pelaje protector, por lo que están expuestos a las inclemencias del sol. Por tanto, además de elevar su temperatura y contribuir a que suden más y a que se puedan deshidratar, pueden sufrir quemaduras solares. De este modo, durante los meses de más calor tienen que estar siempre en espacios frescos y sombreados.
Los gatos sin pelo pueden sufrir quemaduras solares reales en la piel, especialmente en las zonas más expuestas como la nariz, las orejas y el lomo. Si tu gato disfruta de zonas soleadas en casa —ventanas, terrazas o jardines—, limita su exposición directa a las horas de mayor radiación, entre las 11:00 y las 16:00. Existen protectores solares específicos para gatos formulados sin zinc ni salicilatos, que son tóxicos para los felinos; nunca apliques protector solar humano. En los días de más calor, ofrece siempre espacios frescos y sombreados, proporciona agua fresca en varios puntos y observa si aparece enrojecimiento, descamación o costras en la piel, que pueden indicar una quemadura solar o una reacción cutánea que precisa atención veterinaria.
Los gatos Sphynx y otras razas sin pelo tienen una predisposición genética a la miocardiopatía hipertrófica (MCH), la enfermedad cardíaca más común en gatos, que consiste en el engrosamiento del músculo del corazón y que puede reducir su eficiencia. En muchos casos la enfermedad avanza sin síntomas evidentes durante años, pero puede manifestarse con letargo, respiración dificultosa, pérdida de apetito o, en casos graves, parálisis súbita de los cuartos traseros por tromboembolismo. Los criadores responsables realizan ecocardiografías periódicas a sus reproductores para minimizar la transmisión de esta predisposición. Si tienes un gato Sphynx, pregunta a tu veterinario sobre la conveniencia de realizar una ecocardiografía anual o bienal como medida preventiva, especialmente a partir de los dos años de edad.