Vivo, inteligente y afectuoso; el Pomsky (Pomerania × Husky siberiano) es un llamativo perro con un apariencia de lobo en miniatura.
El espeso pelaje y los ojos expresivos le dan un aspecto atractivo.
Inteligente y adiestrable con métodos consistentes y positivos.
Se puede adaptar al piso con ejercicio diario suficiente.
Bueno con niños con la adecuada socialización.
Al ser cruce, el tamaño, el pelaje y el carácter pueden variar enormemente.
Puede ladrar mucho (herencia del Husky).
El pelaje suelta mucho pelo; cepillado frecuente necesario.
Propenso a displasia de cadera, PRA y luxación de rótula.
Su popularidad ha dado lugar a mucha cría irresponsable; comprar solo con documentación sanitaria.