Amistoso y sociable con su familia; el American Bully es más cariñoso de lo que su imponente apariencia sugiere.
Su musculatura robusta le da una presencia disuasoria natural.
El pelaje corto requiere mantenimiento mínimo.
Bueno con los niños de su propio hogar con la adecuada socialización.
Energético y apto para deportes caninos con la guía correcta.
No apto para propietarios inexpertos; requiere un propietario seguro y experimentado.
Propenso a displasia de cadera, displasia de codo y problemas cutáneos.
Verificar normativa municipal antes de adquirir.
Necesita al menos 60 minutos de ejercicio físico diario.
La percepción social y la legislación sobre la raza puede complicar la tenencia.