Imponente, seguro y leal; el Mastín del Tíbet es un majestuoso perro guardián con un manto de leona inconfundible.
Guardián natural sin necesidad de adiestramiento específico.
Afectuoso y leal con su familia.
El manto espeso le da un aspecto majestuoso y único.
Esperanza de vida de 10-12 años.
Absolutamente no adecuado para principiantes; sus instintos, tamaño y dominancia requieren mucha experiencia.
Puede ladrar mucho por la noche como guardián.
Necesita mucho espacio; no adecuado para piso.
Propenso a displasia de cadera, displasia de codo y problemas de tiroides.
Sensible al calor intenso del verano español.