Al igual que los humanos, los cachorros (y los perros adultos) tiemblan por diversas razones. En la mayoría de los casos, el temblor es breve y se debe a causas benignas como el frío o el miedo. Sin embargo, cuando el temblor ocurre junto con otros síntomas de alarma, puede indicar un problema médico que requiere atención veterinaria.
Una de las causas más frecuentes de temblores en perros jovénes es simplemente el frío. Los cachorros regulan su temperatura menos eficientemente que los perros adultos, lo que los hace más sensibles a temperaturas bajas.
Los perros a menudo expresan su ansiedad mediante temblores. Esto puede ocurrir en situaciones como visitas al veterinario, tormentas, fuegos artificiales o en cualquier situación que el perro perciba como amenazante.
Los cachorros pueden temblar de pura excitación cuando esperan algo que les gusta mucho, como un paseo o la llegada de su dueño favorito.
El dolor puede causar temblores en perros. Si tu perro tiembla y parece incapaz de moverse cómodamente, puede estar sufriendo de dolor.
Los temblores también pueden ser el resultado de problemas musculares o nerviosos. En estos casos, los temblores suelen ser involuntarios y pueden ocurrir durante el descanso.
Los cachorros son especialmente vulnerables a la hipoglucemia, que puede causar temblores. Si sospechas que tu cachorro puede tener bajos niveles de azúcar en la sangre, buéscale atención médica inmediatamente.
En casos graves, los temblores pueden deberse a problemas neurológicos como convulsiones o distemper. Si los temblores de tu cachorro van acompañados de pérdida de consciencia, pérdida de control vesical o intestinal, o parecían fuera de control, buéscale atención veterinaria de inmediato.
Si los temblores de tu perro son frecuentes, severos, van acompañados de otros síntomas de alarma, o si simplemente no estás seguro de cuál es la causa, siempre es mejor llevar a tu perro a una consulta veterinaria.