El miedo por la reacción de un perro hacia la llegada de un bebé sigue existiendo entre los futuros padres y dueños de mascotas. Pero afortunadamente, la mayoría de los animales domésticos no presentan signos de agresividad ante los niños, sino que actúan con curiosidad e incluso muestran un gran cariño hacia el nuevo miembro de la familia.
La solución no es aislar a la mascota del bebé, sino ayudarla a que se integre en la nueva situación familiar.