El periquito australiano (Melopsittacus undulatus) es uno de los pájaros domésticos más populares en España. Son longevos —pueden vivir entre 8 y 12 años con buenos cuidados— y muy activos. Estos 10 consejos cubren lo esencial para que tu periquito viva bien.
El mínimo recomendable para un periquito es una jaula de 60 x 40 x 60 cm, pero más es siempre mejor. Lo más importante es que tenga suficiente espacio horizontal para volar de percha en percha. Evita jaulas redondas: desorientan a las aves y no permiten vuelo en línea recta.
En la naturaleza viven en bandadas. Un periquito solo necesita muchísima interacción humana para no aburrirse y sufrir estrés. Si no puedes dedicarle varias horas al día, un segundo periquito es la mejor compañía. Introduce a los dos al mismo tiempo o haz una presentación gradual con jaulas separadas primero.
Las semillas son ricas en grasa y pobres en nutrientes esenciales si se usan como alimento único. Complementa con pellets específicos para periquitos, verduras frescas (espinaca, zanahoria, brócoli, pepino), algo de fruta (manzana, pera, sin semillas) y hierbas aromáticas (perejil, cilantro). Nunca des aguacate, cebolla, ajo, chocolate ni alcohol.
Cambia el agua del bebedero cada día. Los periquitos defecan en el comedero y bebedero con facilidad. Usa preferiblemente bebedero tipo tubo para evitar contaminación. Limpia el bebedero con agua caliente cada 2-3 días.
Los periquitos necesitan un ciclo estable de 10-12 horas de luz y 12-14 horas de oscuridad. Cubre la jaula por la noche con una tela para darles privacidad y oscuridad completa. Un ciclo irregular de luz puede provocar problemas hormonales y un exceso de cría.
Son resistentes a temperaturas entre 18 y 30°C, pero los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire son peligrosos. No coloques la jaula cerca de ventanas con corriente ni junto a aparatos de aire acondicionado.
Los periquitos inteligentes necesitan entretenimiento. Rota los juguetes cada semana para mantener el interés: espejos, campanas, cuerdas de algodón, escaleras, juguetes para morder. El aburrimiento causa conductas estereotipadas como balancearse o arrancarse plumas.
Necesitan al menos una hora diaria fuera de la jaula para volar libremente por una habitación segura (sin ventanas abiertas, sin ventiladores en marcha, sin cables al alcance). El vuelo es ejercicio esencial para su salud cardiovascular y muscular.
Limpia el fondo de la jaula cada 2-3 días retirando los excrementos. Limpieza completa de la jaula, perchas y juguetes con agua caliente jabonosa una vez por semana. Las perchas de madera natural (manzano, avellano) son mejores que las de plástico y ayudan a desgastar las uñas de forma natural.
Un periquito enfermo oculta los síntomas hasta estar muy débil. Una revisión anual con un veterinario especializado en aves permite detectar problemas a tiempo. Señales de alerta que requieren visita urgente: plumas erizadas durante horas, letargo, pérdida de apetito, respiración trabajosa o cola que se mueve al respirar.