El camaleón es uno de los reptiles más impresionantes que se pueden tener en casa, pero también uno de los más exigentes. Antes de adquirir uno, es fundamental entender que sus necesidades son radicalmente distintas a las de otros reptiles domésticos. Esta es la primera parte de la guía completa de mantenimiento.
Las dos especies más frecuentes en el comercio español son el camaleón velado (Chamaeleo calyptratus), originario de Yemen y Arabia Saudí, y el camaleón pantera (Furcifer pardalis), de Madagascar. Ambas son robustas para los estándares del camaleón, lo que las hace más adecuadas para principiantes con reptiles —aunque nunca son fáciles en sentido absoluto. Evita el camaleón de Jackson (Trioceros jacksonii) si eres principiante: sus necesidades de temperatura y humedad son más complejas.
Este es el error número uno. Los camaleones no pueden mantenerse en terrarios de cristal cerrado: necesitan ventilación cruzada constante. El tipo de recinto adecuado es una malla de aluminio o mosquitera en cuatro caras, con las paredes de malla (llamados «screen enclosures» o terrarios de malla). El aire estancado y húmedo en un terrario cerrado provoca infecciones respiratorias inevitablemente.
El tamaño mínimo para un camaleón velado adulto es 60 x 60 x 120 cm (alto), pero 90 x 60 x 120 cm es más adecuado. Los camaleones son arborícolas y necesitan altura.
El camaleón velado adulto necesita:
La lámpara UVB debe renovarse cada 6 meses aunque siga emitiendo luz visible, porque la emisión UV decae antes que la luz visible. Sin UVB adecuado, el camaleón desarrolla enfermedad metabólica ósea.
Los camaleones solo beben agua en movimiento: gotas cayendo sobre hojas o agua nebulizada. No bebederos, no recipientes con agua estancada. El sistema de hidratación puede ser:
La deshidratación crónica es la causa más frecuente de deterioro y muerte prematura en camaleones. Los ojos hundidos son la señal más visible de deshidratación grave.
El terrario debe estar bien poblado de plantas, tanto para proporcionar zonas de escondite y reducir el estrés como para retener la humedad y para que el camaleón beba de las hojas. Las plantas más usadas son potus, ficus benjamina, Schefflera y drácenas. Asegúrate de que las plantas no sean tóxicas: el ficus benjamina puede causar irritación si el camaleón lo ingiere, aunque raramente lo hace. Añade también ramas horizontales de diferentes diámetros para que pueda desplazarse y termorregularse.
La dieta base son insectos vivos: grillos, langostas (Locusta migratoria), tenebrios y zófobas. Ofrece insectos de un tamaño no mayor que la distancia entre los ojos del camaleón para evitar impactaciones. Los insectos deben ser «gut-loaded» (alimentados con verduras 24 horas antes de ofrecerlos al camaleón) y espolvorear con suplemento de calcio sin vitamina D3 en cada toma, y con multivitamínico cada 2 semanas. Continúa en la parte II para la guía completa de suplementación y mantenimiento avanzado.