Que los perros sean celosos es algo que sabemos muchos dueños, aunque hasta ahora nunca se había demostrado científicamente. Cristine Harris, psióloga de la Universidad de California en San Diego, ha llevado a cabo la primera prueba científica que afirma la existencia de una conducta celosa en los perros.
El estudio sugiere que cada vez que un rival usurpa el afecto de un ser querido, la angustia se apodera del estado de änimo del animal, por lo que intenta destruir el vínculo entre su dueño humano y el individuo al que considera un rival.
Sí, muchos ya habíamos detectado este tipo de emociones y reacciones en nuestras mascotas, pero ahora queda científicamente demostrado que ellos también pueden sufrir al percibir que una relación de afecto se encuentra en riesgo.