Es un ejercicio que requiere paciencia, ya que el perro necesita tiempo para pensar bien el proceso. Procure que las sesiones sean cortas.
Coja un premio en la mano y deje que el perro lo huela y le toque la mano. Recompense cualquier movimiento de la pata.
Practique levantando cada vez mäs la mano y recompensando los golpes con la pata.
El método del puño cerrado es la forma mäs efectiva y respetuosa de enseñar a un perro a dar la pata sin manipular físicamente su cuerpo.