El rottweiler es una raza de trabajo de gran porte, con una musculatura poderosa y una tendencia marcada al sobrepeso si no se gestiona bien la alimentación. Darle de comer correctamente es fundamental no solo para su apariencia, sino para prevenir problemas articulares, cardíacos y metabólicos que son comunes en la raza.
Un rottweiler adulto de peso medio (45-55 kg) con actividad moderada necesita entre 2.100 y 2.500 kcal diarias. Un animal muy activo o de trabajo puede necesitar más; un adulto sedentario o castrado, menos. La proteína debe ser la primera fuente calórica: busca piensos donde la primera fuente sea carne (pollo, ternera, cordero, salmón) y el porcentaje de proteína bruta esté entre el 22 y el 30% en pienso seco.
Lee la etiqueta del pienso. Las señales de un pienso de calidad son:
Para razas grandes con predisposición a problemas articulares como el rottweiler, busca piensos con glucosamina y condroitina añadidas, o supleméntalas por separado.
El rottweiler tiene predisposición a la torsión gástrica (GDV), una emergencia veterinaria grave y potencialmente mortal en razas grandes con pecho profundo. Para reducir el riesgo:
El rottweiler engorda con facilidad, especialmente tras la esterilización. Un rottweiler con sobrepeso carga sus articulaciones, acelera la displasia de cadera y codo (enfermedades frecuentes en la raza) y aumenta el riesgo cardiovascular. La referencia del fabricante en el envase del pienso es orientativa: ajusta la cantidad según el estado corporal real de tu perro. Deberías poder palpar las costillas con cierta facilidad sin verlas a simple vista.
Cachorros (hasta 12-18 meses): Usa pienso específico para razas grandes (large breed puppy). Estos piensos tienen menor densidad calórica y niveles de calcio y fósforo ajustados para un crecimiento óseo lento y sólido. Un crecimiento demasiado rápido en razas grandes aumenta el riesgo de displasia.
Adultos: Pienso de mantenimiento para razas grandes. Dos tomas diarias.
Senior (a partir de 7-8 años): Menor contenido calórico, mayor nivel de proteína de alta digestibilidad, con soporte articular.
El agua debe estar siempre disponible y fresca. En cuanto a suplementos: para un rottweiler que come un pienso completo de calidad, no son necesarios de forma rutinaria. Si el veterinario detecta problemas articulares, los ácidos grasos omega-3 (aceite de pescado) y la glucosamina con condroitina tienen evidencia de beneficio en displasia y artritis.