No todos los juegos con el gato son iguales. Algunos que parecen inofensivos o incluso divertidos pueden reforzar patrones de comportamiento que, con el tiempo, se convierten en problemas reales: agresividad hacia las manos, hiperstimulacion, ansiedad o incapacidad para autorregularse. Conocer cuales son esos juegos permite evitarlos desde el principio.
Este es el error mas comun y el que mas problemas genera. Usar las manos o los pies como objeto de juego para que el gato los cace, muerda o zarpe parece inofensivo cuando el gatito es pequeno, pero le estan ensenando que las extremidades humanas son juguetes legitimos.
El resultado es previsible: cuando el gato crece y tiene mas fuerza y masa muscular, las sesiones de juego se vuelven dolorosas. El gato no ha cambiado, simplemente ha hecho lo que siempre le permitisteis. La solucion no es castigarlo sino haber usado desde el principio juguetes con distancia: varitas, canas con plumas, ratones en cuerdas.
Los gatos tienen un umbral de estimulacion tras el cual pasan del juego a la sobreexcitacion. Cuando se supera ese umbral, el gato ya no controla bien la intensidad de su respuesta: arpa, muerde con fuerza y puede costarle mucho tiempo calmarse.
Sesiones de juego demasiado largas o demasiado intensas sin pausas son una causa frecuente de este problema. Lo correcto es jugar en sesiones cortas (10-15 minutos) con una fase de bajada de intensidad al final: ir reduciendo el movimiento del juguete gradualmente hasta que el gato se detenga y pueda calmarse.
Si el juguete nunca puede ser atrapado (porque siempre lo retirad justo cuando el gato esta a punto de cogerlo), el gato acaba en un estado de frustracion cronica. La frustracion acumulada puede manifestarse como agresividad redirigida, destruccion de objetos o ansiedad.
Lo correcto es permitir que el gato capture el juguete periodicamente durante la sesion de juego. Este momento de captura cierra el ciclo de caza y da al gato la satisfaccion que necesita.
El laserpointer puede ser util para activar a un gato sedentario, pero usado como unico juguete presenta un problema: el gato nunca puede atrapar el punto de luz. El ciclo de caza nunca se cierra. Con el tiempo, esto puede generar comportamientos obsesivos (buscar el punto en las paredes, en el suelo) que son una forma de ansiedad.
Si usais el laserpointer, combinadlo siempre con un juguete fisico que el gato pueda atrapar al final de la sesion.
Los gatos que reciben estimulacion intensa justo antes de que sus duenos se acuesten a menudo se vuelven activos de noche y molestan durante las horas de sueno. Esto refuerza un ciclo de actividad nocturna que muchos duenos no saben como interrumpir.
La rutina mas efectiva es: sesion de juego activa una hora antes de acostarse, seguida de una comida. La secuencia caza-come-se acicala-duerme imita el patron natural del gato y facilita que se quede quieto por la noche.
Asustar al gato, gritarle o usar cualquier tipo de castigo fisico cuando arpa o muerde durante el juego no enseña limites: genera miedo y desconfianza. Un gato que asocia el juego con situaciones aversivas puede volverfse mas impredecible o desarrollar comportamientos de evitacion hacia las personas.
La alternativa es la retirada de la atencion: cuando el juego se vuelve demasiado intenso, deteneos, retired las manos y esperad. La consistencia y la paciencia son las herramientas que funcionan.