El Síndrome Epileptoide Canino (CECS), también conocido como la enfermedad de Spike, es un trastorno neurológico identificado a finales del siglo XX y reconocido internacionalmente. Aunque afecta principalmente a cachorros de Border Terrier, también se ha reportado en razas como el Labrador Retriever y el Chihuahua.
El CECS se clasifica como una disquinesia paroxística, un trastorno que implica episodios repentinos de calambres musculares o movimientos anómalos sin pérdida de conciencia. Un hallazgo clave es que el CECS parece ser un trastorno del movimiento sensible al gluten, donde este actúa como desencadenante de los episodios.
Actualmente, no existe cura para el CECS, pero los síntomas pueden manejarse eficazmente. Los aspectos clave del cuidado incluyen alivio del dolor, dieta libre de gluten (muchos perros responden muy bien a una dieta sin gluten, lo que puede reducir o eliminar por completo los episodios) y cuidado de soporte.
Si tienes o planeas adquirir un cachorro de Border Terrier, es vital obtenerlo de criadores responsables que realicen pruebas genéticas para reducir el riesgo de transmisión del CECS.