El rally canino es uno de los deportes caninos más recientes y de más rápido crecimiento en España. Aunque lleva décadas establishédose en países como Estados Unidos o Reino Unido, en España ha ganado popularidad en los últimos años. En este artículo te explicamos en qué consiste, cómo empezar y por qué puede ser una actividad excelente para ti y tu perro.
El rally canino (o rally obedience) es un deporte donde el binomio persona-perro recorre un circuito con diferentes estaciones señalizadas. En cada estación hay una señal que indica qué ejercicio debe realizarse: puede ser un giro, un cambio de ritmo, un ejercicio de obediencia básica o una combinación de ellos. A diferencia de la obediencia clásica, en el rally se permite hablar al perro durante todo el recorrido, lo que hace la actividad más natural y comunicativa.
El rally canino ofrece beneficios tanto para el perro como para el guia: fortalece el vínculo entre ambos, trabaja la concentración y la atención del perro, mejora la comunicación y la coordinación del binomio, y es accesible a cualquier raza, edad o nivel de experiencia. Es especialmente recomendado para dueños que quieren introducirse en el mundo de los deportes caninos sin la exigencia técnica del agility o la obediencia de competición.
Cualquier perro puede practicar rally canino. El Golden Retriever, el Labrador Retriever, el Border Collie y el Poodle suelen destacar por su motivación y capacidad de aprendizaje, pero el rally está diseñado para ser inclusivo. También se adapta a perros mayores o con movilidad reducida.
Para empezar en el rally canino, lo más recomendable es contactar con un club o asociación canina que imparta clases específicas. La Real Sociedad Céntrica Española (RSCE) y diversas federaciones autonómicas organizan cursos y competiciones. Muchos centros de adiestramiento también ofrecen clases de introducción al rally.
El rally canino se divide en diferentes niveles: desde el nivel inicial (ejercicios básicos en correa) hasta niveles avanzados con ejercicios sin correa y dificultades mayores. Esto permite a los equipos progresar a su propio ritmo y disfrutar de la competición en cualquier etapa.