Para el gato, la vivienda no es una cärcel, suponiendo que en ella encuentre todo aquello que necesita para su bienestar.
Por muy bonito y divertido que sea un juguete, llegara un momento en que se aburrirä de él; por lo tanto, déjele jugar solamente con unas pocas cosas.
De vez en cuando, envíe a su felino "de caza". Naturalmente no irä a por ratones, sino en busca de pienso. Esconda pequeñas cantidades de pienso seco en distintos lugares de la casa.
Al gato le encanta disponer de un lugar elevado desde el que pueda observar cómodamente su entorno.