Las manchas de lágrimas son una preocupación común, especialmente para cachorros de Shih Tzu y otras razas pequeñas o de juguete con pelaje blanco o claro. También pueden aparecer en razas más grandes si la estructura de sus ojos y hocico provoca una producción excesiva de lágrimas o un drenaje inadecuado.
Comprender las causas y aprender a manejar las manchas por lágrimas puede mejorar mucho el confort y la apariencia de tu perro. En esta guía, exploramos siete enfoques efectivos para tratar estas manchas, basados en el último consejo veterinario y la experiencia práctica.
Las manchas de lágrimas aparecen cuando se producen lágrimas en exceso o no se drenan correctamente, lo que provoca que el pelaje alrededor de los ojos se humedezca y se decolore con el tiempo. Las causas incluyen:
Limpiar regularmente la cara de tu perro con un paño húmedo o toallitas oculares específicas, dos veces al día, ayuda a prevenir la acumulación de manchas. Esto evita que se acumulen compuestos como las porfirinas que causan la coloración marrón-rojiza y mantiene el pelaje seco y limpio.
Reemplaza los cuencos de plástico por otros de acero inoxidable, porcelana o vidrio. Los cuencos de plástico pueden desarrollar rayaduras microscópicas donde se acumulan bacterias, irritando la zona facial de tu perro y posiblemente empeorando las manchas.
Usar soluciones suaves con ácido bórico (común en limpiadores de lentes de contacto) o vitamina C líquida sobre un algodón para limpiar suavemente las áreas manchadas puede ayudar a aclararlas al oxidar el hierro en las porfirinas. Consulta siempre con tu veterinario antes de usar tratamientos tópicos para asegurar la seguridad ocular.
Las manchas persistentes pueden indicar conductos lagrimales bloqueados o malformados. El veterinario puede realizar un lavado de los conductos para eliminar obstrucciones e irritantes, mejorando el drenaje. En algunos casos, puede ser necesaria una corrección quirúrgica. Además, podrá diagnosticar y tratar infecciones o alergias que causen lagrimeo excesivo.
El agua dura del grifo con alto contenido mineral o de hierro puede empeorar las manchas. Proporcionar agua filtrada o embotellada puede reducir la deposición mineral que contribuye a las manchas. Es un cambio sencillo que puede ofrecer mejoras visibles con el tiempo.
Alimentar a tu perro con una dieta equilibrada, sin colorantes artificiales, rellenos ni alérgenos comunes, ayuda a reducir la inflamación y la producción de lágrimas. Las dietas basadas en proteínas fáciles de digerir como pavo, pato o pescado blanco favorecen la salud de la piel y el pelaje. Además, ingredientes naturales que apoyan el hígado, como el cardo mariano y la raíz de diente de león, pueden ayudar a disminuir la acumulación de toxinas vinculadas a las manchas.
Contrariamente a creencias populares, añadir antiácidos como Tums o vinagre de manzana a la dieta de tu perro no cuenta con evidencia científica que respalde su eficacia para reducir manchas de lágrimas. Es mejor centrarse en medidas veterinarias e higiénicas comprobadas.
El manejo exitoso de las manchas de lágrimas en perros suele requerir un enfoque integral que combine higiene diaria, mejoras dietéticas, control de la calidad del agua y atención veterinaria. La paciencia es fundamental, ya que los resultados visibles tardan en manifestarse. Consulta con tu veterinario para recibir recomendaciones personalizadas para las necesidades específicas de tu perro.