Los primeros días de vida de un cachorro son los más vulnerables. Su sistema inmunitario no está formado, su termorregulación es precaria y dependen completamente de la madre. Conocer las enfermedades más frecuentes en esta etapa puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Durante las primeras tres semanas, los cachorros no pueden regular su temperatura corporal por sí solos y dependen del calor materno y de sus hermanos de camada. Su sistema inmunitario es inmaturo y la única protección que tienen proviene de los anticuerpos maternos transmitidos a través del calostro, la primera leche. Si el cachorro no ingiere calostro en las primeras 12-24 horas de vida, queda prácticamente sin defensa frente a infecciones.
El fading puppy syndrome (síndrome del cachorro que se apaga) es la causa más frecuente de muerte neonatal. El cachorro pierde peso, llora constantemente, se separa de la madre y muere en las primeras 48-72 horas sin una causa única identificable. Las causas subyacentes pueden ser infecciones bacterianas (septicemia neonatal), hipoglucemia, hipotermia o defectos congénitos. Cualquier cachorro que no gana peso o pierde peso en los primeros días requiere atención veterinaria urgente.
Herpesvirus canino (CHV-1): Causa mortalidad masiva en camadas. Los cachorros menores de 3 semanas son especialmente vulnerables. Los síntomas incluyen llanto continuo, abdomen doloroso y muerte rápida. No hay tratamiento efectivo una vez establecida la infección. La vacunación de la madre antes y durante la gestación es la única prevención.
Parvovirus canino: Aunque es más frecuente a partir de las 6-8 semanas, puede afectar a cachorros muy jóvenes no vacunados. Provoca vómitos, diarrea hemorrágica y deshidratación severa. El tratamiento es de soporte y debe iniciarse inmediatamente.
Septicemia bacteriana: Infecciones por estreptococos, estafilococos o E. coli que pueden penetrar por el cordón umbilical o por heridas. El cachorro muestra debilidad, hipotermia y abandona las mamas. Requiere antibioterapia urgente.
La hipoglucemia (bajada de azúcar en sangre) es especialmente frecuente en cachorros de razas toy y pequeñas. El cachorro se queda quieto, no mama, puede convulsionar. El tratamiento de emergencia consiste en aplicar unas gotas de miel o glucosa en las encías y acudir al veterinario de inmediato. La hipotermia agrava cualquier otra patología: un cachorro frío no mama, no digiere y puede morir aunque no tenga ninguna infección. Mantener una temperatura ambiente de 29-32°C en las primeras semanas es fundamental.
Consulta a un veterinario sin esperar si observas cualquiera de estos signos en un cachorro recién nacido:
En neonatología canina, las horas cuentan. La intervención temprana es lo único que marca la diferencia en muchos de estos casos.