LOE, LOCE, RSCE, FCE, FCI… Cada vez es más fácil confundirse y hacerse con documentaciones falsas por error o intenciones dudosas. No son pocos los criadores mal llamados profesionales, que afirman tener pedigríes en regla cuando se trata de imitaciones, de documentos oficiosos que a la hora de la verdad, sirven para más bien poco. Por ese motivo, vamos a intentar aclarar lo que vale y lo que no según los institutos oficiales; qué es lo que afirma que tu mascota es de pura raza, y qué no. Y cómo se consigue un pedigrí oficial.
El único organismo totalmente fiable y totalmente internacional dedicado al trato con las razas es la Federación Cinológica Internacional (FCI). Lo constituye un equipo compuesto por representantes de todos los países miembros, y reconoce un total de 343 razas con sus respectivos estándares. Y en el caso de España, la única reconocida por el FCI es la Real Sociedad Canina de España (RSCE).
Esta institución, sólo esta, es la que otorga los pedigríes a nivel nacional, que pueden ser de dos tipos: el L.O.E. (Libro de Orígenes Español) y el R.R.C. (Registro de Raza Canina). El primero se entrega cuando se conocen al menos las tres últimas generaciones del ejemplar en cuestión, mientras que el segundo es el que se otorga cuando una de ellas no se puede demostrar. Son los únicos documentos que pueden presentarse en competiciones tanto nacionales como internacionales.
Así pues, no hay que caer en el error de confundir tales instituciones y documentos, con otros que o bien no gozan de la misma reputación (asociaciones de comunidades autónomas, por ejemplo), o bien son directamente falsos. Cosas como el pedigrí LOCE, la Federación Canina (que no Cinológica) Internacional, la FCE… sirven sólo para confundir y crear todas esas tensiones que se dan cuando se intenta dar gato por liebre.
El texto que sigue explica detalladamente cómo conseguir, de manera totalmente legal y seria, el pedigrí de tu mascota. No hay que olvidar que este proceso puede durar unos meses, hay que tener paciencia.
Todo ejemplar del que sean conocidas un mínimo de tres generaciones (hasta los bisabuelos), figurará inscrito en el L.O.E.. Por el contrario, los ejemplares de los que no son conocidas sus tres generaciones completas, se inscriben en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.).
El pedigree es el documento que certifica la genealogía del ejemplar hasta un mínimo de tres generaciones, si está inscrito en el L.O.E.; o de todos los antepasados conocidos, hasta la tercera generación, si está inscrito en el R.R.C.
El pedigree contiene la siguiente información:
El pedigree acreditará que el perro es de pura raza, sin que se hayan producido cruces indeseados entre sus antecesores, de acuerdo con la información facilitada a la R.S.C.E. por el/los criador/es al solicitar la inscripción en el L.O.E. de sus camadas.
Cuando cambia por primera vez la propiedad de un perro, el propietario ha de utilizar el original del Justificante de Inscripción en el L.O.E. o R.R.C. que le haya entregado el criador o el establecimiento en el que adquirió su perro, cumplimentado al dorso, con el nombre y dirección completos del nuevo propietario o propietarios, firmado por todos los propietarios anteriores y todos los propietarios nuevos.
El propietario presentará el citado Justificante de Inscripción para solicitar un pedigree en las oficinas de la Real Sociedad Canina de España o en las de la Sociedad Canina colaboradora de la R.S.C.E. que corresponda al lugar de residencia.
Una vez realizada la tramitación, el propietario recibirá el pedigree del ejemplar a su nombre.