Los cachorros de Mastín Napolitano son perros majestuosos con piel suelta característica, arrugas expresivas y un pelaje corto y oleoso. El cuidado adecuado es fundamental para mantener a estos perros grandes cómodos y saludables, prestando especial atención a su pelaje y piel únicos.
Introducirlos temprano al cepillado y al baño es clave, especialmente en los machos que suelen tener la piel más oleosa que puede emitir un olor particular. Establecer una rutina regular de cuidado facilita el mantenimiento y fortalece el vínculo con tu perro.
Aunque tienen un pelaje corto, los Mastines Napolitanos se benefician de un cepillado suave aproximadamente una vez a la semana, aumentando la frecuencia durante las épocas de muda en primavera y otoño. Comienza con un cepillo slicker, seguido de un cepillo de curry de goma para eliminar pelos sueltos y distribuir los aceites naturales que mantienen el pelo brillante.
Se debe prestar especial atención a los pliegues faciales, donde se acumula suciedad y humedad. Después de limpiar los pliegues con una toallita húmeda para bebés, cepilla suavemente con un guante de aseo de goma para evitar irritaciones. Continúa con el cepillado del cuello, los costados y el vientre sensible con cuidado. En los machos, sé especialmente suave alrededor de la vaina, revisando si hay alguna irritación.
Termina limpiando la parte inferior de la cola con un guante de goma y aplicando un spray desenredante que realza el brillo natural. Finaliza con el cepillo de cerdas de goma para un acabado suave.
Una vez a la semana, revisa las orejas para detectar olores desagradables que puedan indicar infecciones que requieran atención veterinaria. Los Mastines Napolitanos suelen sufrir heridas en las almohadillas por su tamaño; comprueba que no haya grietas o molestias y mantén las patas limpias y hidratadas según las recomendaciones del veterinario.
Corta las uñas con regularidad para evitar desgastes irregulares. Si no estás seguro de cómo hacerlo de manera segura, consulta a un peluquero canino profesional o al veterinario para prevenir lesiones.
Báñalo cada 2 o 3 meses, o con más frecuencia en los meses cálidos, especialmente si el perro se ensucia o tiene piel oleosa. Evita baños excesivos que puedan eliminar los aceites naturales y resecar la piel.
Antes del baño, cepilla cuidadosamente para eliminar pelo muerto. Usa champús y acondicionadores específicos para perros, enjuagando completamente para prevenir irritación. Lava empezando por la cabeza con cuidado para no mojar ojos, orejas y nariz. Los perros acostumbrados al baño suelen encontrar esta experiencia relajante y placentera.
Tras el baño, seca bien los pliegues faciales y las jorobas con una toalla limpia, ya que la humedad acumulada en estas zonas puede favorecer el crecimiento bacteriano y causar infecciones dolorosas. Utiliza una alfombrilla antideslizante y varias toallas para un secado eficaz y seguro.
Un aspecto fundamental del cuidado del Mastín Napolitano es mantener sus arrugas y pliegues cutáneos limpios para prevenir infecciones. Limpia diariamente con un paño húmedo o toallita específica para mascotas y seca completamente. La humedad excesiva atrapada en estos pliegues es causa común de infecciones bacterianas o fúngicas.
La limpieza regular previene olores desagradables e incomodidades, apoyando la salud y bienestar general de tu perro.
El Mastín Napolitano es una raza singular con necesidades de cuidado centradas en su pelaje oleoso, piel suelta y arrugas marcadas. El cepillado regular y suave, baños periódicos y el cuidado meticuloso de los pliegues cutáneos mantienen a tu mastín cómodo, sano y espectacular.
Al crear una rutina consistente con herramientas de calidad fortaleces el vínculo con tu perro y previenes infecciones dolorosas. Consulta siempre con tu veterinario o peluquero profesional ante cualquier duda, especialmente en el cuidado de la piel o las uñas.