Los niños y los cachorros tienen mucho en común: son impacientes, curiosos y se emocionan enseguida. Entender estas similitudes te ayudará a enseñar a los niños a pasear al perro con calma y de forma segura.
Cómo implicar a los niños de forma segura
Cuando empieces a enseñar a los niños a pasear al perro, la supervisión es clave. Lo es aún más con cachorros que acaban de recibir sus vacunas básicas. Al principio, lo mejor es que un adulto lleve la correa y el niño camine al lado tranquilo, observando cómo reacciona el perro a los nuevos sonidos y olores. Esta experiencia compartida refuerza el vínculo y prepara a ambos para pasear solos más adelante.
Antes de salir a la calle, el cachorro debe acostumbrarse al collar o al arnés y aprender con suavidad a caminar con correa. Conocer entornos distintos, a otros perros y a otras personas, y oír los ruidos del día a día, le ayuda a socializarse y a estar más tranquilo.
Implicar a los niños desde el principio les enseña a respetar el espacio y el comportamiento del perro. Al mismo tiempo, aprenden a mantener ellos mismos la calma y la serenidad.
Cómo enseñar la orden «ven» jugando
Los juegos son una forma estupenda de que los niños aprendan órdenes con su perro mientras se divierten. Empieza con una orden «ven» suave:
- Pide al cachorro que se siente tranquilo a tu lado.
- Haz que el niño se aleje un poco, pero sin superar el largo de la correa.
- Anima al niño a ponerse de cara al cachorro, decir su nombre seguido de «ven» y dar unas palmadas suaves.
Así el cachorro gana confianza para responder a las órdenes del niño. Y el niño entiende que la mejor comunicación es la que se hace con calma y seguridad.
Recuerda que conviene enseñar al cachorro a no saltar encima de la gente al saludar por la emoción. Enseñarle a mantener las cuatro patas en el suelo es una muestra de buenos modales.
Cómo dejar que los niños lleven la correa con responsabilidad
Cuando veas que el cachorro responde bien y que el niño entiende las órdenes básicas y sabe controlar la correa, deja que la lleve él, siempre bajo la supervisión de un adulto. Este paso fomenta su sentido de la responsabilidad y ayuda al perro a aprender a obedecer a su pequeño dueño.
Explícale al niño la importancia de moverse de forma tranquila y controlada, y de estar atento a lo que pasa a su alrededor por seguridad. Desarrollar esta habilidad da confianza tanto al niño como al perro durante los paseos.
Consejos para aprender y disfrutar
- Empieza poco a poco: los paseos cortos centrados en la calma son los que mejor funcionan para mantener la atención de los niños y no frustrar al cachorro.
- Usa el refuerzo positivo: premia las respuestas tranquilas con elogios o golosinas para reforzar los buenos modales.
- Ten paciencia: niños y cachorros aprenden a ritmos distintos. Practicar las órdenes y la forma de pasear con constancia da mejores resultados a largo plazo.
- La supervisión es imprescindible: no dejes nunca a niños pequeños solos con el perro durante los paseos hasta que tengas plena confianza en lo que saben hacer.
- Enséñales a estar seguros con los perros: enseña a los niños a evitar movimientos bruscos y ruidos fuertes, y a respetar las señales del perro. Así los encuentros con otros perros o personas serán seguros.
Problemas habituales y cómo resolverlos
Si el cachorro se emociona demasiado y tira, dile al niño que deje de andar y se quede quieto hasta que el perro se calme. Después pueden seguir caminando con suavidad. Si los niños se ponen ruidosos o pierden la concentración, una pausa corta para recuperar la calma suele funcionar.
Habla con tus hijos sobre lo que observan y anímales a hacer preguntas. Así aprenden más y refuerzan un manejo cuidadoso del perro.
Conclusión
Enseñar a los niños a pasear bien al perro combina paciencia, supervisión, una comunicación clara y actividades divertidas. Si lo haces bien, ayudarás a crear un vínculo para toda la vida, los paseos serán agradables y fomentarás una tenencia responsable.
La práctica regular y las experiencias positivas ayudarán a que tu hijo y su amigo peludo paseen felices uno al lado del otro, y a que tu hijo crezca como un dueño atento.
Si estás buscando un cachorro, elige siempre criadores de confianza o plantéate la adopción para apoyar el bienestar animal.