Educación para gatos: Cómo educar gatos fácilmente
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Educación para gatos: Cómo educar gatos fácilmente

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¿Dónde has estado?

Los gatos se comunican en gran parte mediante el olfato. Pero la comunicación entre el gato y las personas es muy distinta, porque la información fluye solamente en un sentido. Nuestro olfato, como mucho, detectará un "mal olor" (principalmente orina y excrementos) pero no será capaz de entrar en detalle, mientras que cuando el gato olfatea y saluda a su amo es capaz de enterarse de todo lo que ha hecho.

Imagina la situación: llegas a casa después de haber acariciado a otro gato y te encuentras con tu gato en la puerta. Solo con una ojeada, el gato podrá decirte: "Has estado jugando con ese gato del vecino de al lado. Hueles a hierba mojada, a basura y a perro. Ya lo creo que sí."

A diferencia de los humanos, los gatos no se avergüenzan de demostrar que se preocupan por saber lo que hacemos. Esto nos puede ayudar mucho en la educación de nuestro gato.

Lo que el gato ha de aprender

En primer lugar, hemos de reconocer que los gatos aprenden de manera diferente a los perros. Adquieren conductas a partir de sus consecuencias. No aprenderán que "la silla del sofá está prohibida" simplemente a base de repetirlo, pero sí aprenderán que "cuando me subo al sofá, algo desagradable me ocurre".

Sin embargo, esto no significa que debamos hacerles daño o asustarlos. Si utilizamos la psicología del gato, podemos enseñarles a lo que queramos. Los gatos aprenden mediante consecuencias positivas y negativas. También aprenden a través de la habituación y del condicionamiento clásico.

Cómo piensan los gatos

Los gatos son seres muy territoriales. A veces, hemos de aceptar que hay ciertos aspectos de la vida del gato que no podemos cambiar o que no deberíamos cambiar. Por ejemplo, si tu gato marca su territorio orinando, puede que esté haciendo frente a una fuente de estrés o puede que esté experimentando un síntoma médico.

Cualquier cambio repentino de comportamiento debería tratarse primero como un posible problema de salud. Una vez descartado el problema médico, hay que investigar qué está causando el estrés. Si es necesario, los veterinarios especialistas en comportamiento pueden ser de gran ayuda.

Reglas para la educación

Hay ciertas reglas para la educación de los gatos que pueden hacer que el proceso sea más sencillo. Para empezar, es esencial que la familia entera participe en la educación del gato, ya que todos hemos de estar de acuerdo en qué conducta se considera inaceptable. Por ejemplo, si no queremos que el gato entre en un dormitorio en concreto, nadie debería dejarle entrar nunca.

Si se usa un cepillo de dientes o un rociador de agua para disuadirle, todos los miembros de la casa han de usarlo. Los castigos han de ser consistentes y específicos para la conducta no deseada. Para que sean efectivos, han de producirse en el momento en que se da la conducta, no después.

El asunto de los castigos

Los gatos no conectarán un castigo con algo que pasó antes. Por ejemplo, si encuentras destrozado el papel higiénico del baño, no sirve de nada regañar al gato en ese momento. En cambio, si tu gato está destrozando el papel higiénico en ese mismo momento y dices "No" con voz firme, el gato conectará el sonido "No" con la acción de destrozar el papel higiénico.

También es esencial recompensar la buena conducta. Si el gato usa el rascador en lugar del sofá, debes premiarlo con una golosina o una caricia. No queremos que los gatos usen las garras en los muebles, pero necesitan mantener sus uñas en buena forma, por lo que la mejor solución es ofrecerles un buen rascador. Pon el rascador en un lugar que sea atractivo para ellos (cerca del sofá que araañan) y enséñales a usarlo. No pongas fundas para que no lo arañen!

Recuerde que los castigos solamente serán efectivos si se da mientras que el gato está realizando el comportamiento no deseado. No es útil castigar a los gatos antes o después de que lo hayan hecho, sólo servirá para que tengan miedo o muestren agresividad. Del mismo modo, hay que tener en cuenta que los gatos pueden volverse miedosos con castigos demasiado severos.

Recuerde: educación para gatos

  • Recompensar siempre la buena conducta.
  • Hacer que todos los miembros de la casa participen en la educación.
  • Ser consistentes con los castigos.
  • Los castigos deben ser específicos para la conducta no deseada y producirse justo en el momento de la mala conducta.
  • Nunca castigar a los gatos por algo que ocurrió antes.
  • Recordar que los gatos son animales territoriales con instintos naturales.

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