Cuando llega el verano, los dueños de perros en España suelen preocuparse por cómo mantener a sus amigos peludos frescos bajo sus densos pelajes. Aunque recortar o rasurar es una opción popular, no siempre es la mejor elección según el tipo de pelaje y el estilo de vida de tu perro.
Tanto si tu perro tiene un pelaje corto y fino como si es un peludo de manto abundante, un cuidado adecuado y adaptado a sus necesidades les mantendrá cómodos y saludables durante los meses más calurosos. Esta guía explica cómo cuidar el pelaje de tu perro desde la preparación previa al verano hasta el mantenimiento durante la temporada estival.
Comienza identificando el tipo de pelaje de tu perro; esto determinará las herramientas y métodos adecuados para su cuidado. Por ejemplo, razas de doble capa como el Husky Siberiano o el Pastor Alemán tienen un subpelo aislante que muda intensamente en verano. Cepillados regulares con un cepillo slicker o un rastrillo para subpelo ayudarán a gestionar la muda y prevenir nudos.
Cepilla varias veces por semana, o incluso a diario durante la temporada de muda, para eliminar pelo suelto, mejorar la circulación y distribuir los aceites naturales que protegen la piel. Para perros de pelaje sencillo o liso, un cepillo de púas o un peine serán suficientes para mantener un aspecto limpio.
Revisa siempre en busca de nudos, especialmente en zonas como detrás de las orejas o bajo las patas. Trabajar con cuidado estas áreas antes de que comience el calor evitará incomodidades e irritaciones.
El cepillado constante sigue siendo fundamental durante todo el verano. En perros de doble capa que realizan la muda completa, eliminar el pelo cerca de la raíz con las herramientas adecuadas es clave. Esta fase de muda intensiva puede dejar a tu perro con zonas despejadas temporalmente, pero es una adaptación natural para regular el calor.
Los perros de pelaje liso también mudan, pero suelen retener el pelo en el pelaje, por lo que el cepillado regular ayuda a evitar enredos y molestias. Además, el cepillado facilita la llegada de aire a la piel, mejorando la termorregulación.
Decidir si recortar o rasurar depende del tipo de pelaje y las actividades de tu perro. Rasurar perros de doble capa generalmente no se recomienda porque puede alterar su aislamiento natural, dejándolos vulnerables al sobrecalentamiento o quemaduras solares. En su lugar, considera recortar o arreglar las zonas más densas sin eliminar todo el pelo.
Razas como los spaniels y retrievers suelen beneficiarse de un recorte cuidado que reduce el volumen pero mantiene la protección natural del pelaje. Los perros de trabajo o deportivos pueden necesitar cortes para su comodidad, pero siempre con asesoramiento de un peluquero canino profesional o veterinario.
Si tu perro tiene un pelaje naturalmente fino o rasurado que deja la piel rosada expuesta, la protección solar es imprescindible. Zonas como la punta de la nariz, las orejas y el vientre son especialmente susceptibles a las quemaduras solares. Usa protectores solares específicos para perros o ropa ligera de verano como camisetas diseñadas para mascotas que protejan esas áreas sensibles.
El cuidado del pelaje en verano es cuestión de equilibrio: proteger la piel de tu perro y ayudarle a regular cómodamente su temperatura. Comprendiendo las necesidades específicas de su pelaje y siguiendo una rutina suave de cuidado, ayudarás a tu compañero a disfrutar de los días soleados de forma segura y saludable.