Administrar medicamentos en forma de pastillas o cápsulas a perros puede ser en ocasiones sencillo, pero en otras muy desafiante. A diferencia de los gatos, muchos perros aceptan las pastillas sin problema, sin embargo, algunos pueden resistirse, lo que hace que el proceso sea estresante para ambos, dueño y mascota. Asegurarse de que el perro tome su medicación de forma segura es esencial para evitar lesiones y hacer la experiencia lo menos traumática posible.
1. Comienza con el método más fácil: comida o premios
Siempre que sea posible, intenta administrar la medicación usando el "camino de menor resistencia". Consulta con tu veterinario si el medicamento de tu perro puede darse con comida. Muchos medicamentos pueden ocultarse dentro de un premio sabroso o mezclarse con su comida habitual. Algunos dueños tienen éxito usando bolsas especiales para pastillas o snacks diseñados para enmascarar el sabor y la textura de las pastillas.
Sin embargo, ten en cuenta que si la pastilla es grande o amarga, tu perro podría detectarla y evitar tragarla por completo. Si el veterinario lo aprueba, prueba triturar la pastilla y mezclarla con un poco de comida o líquido, o usa una jeringa sin aguja para administrar la mezcla como una pasta o líquido directamente en la boca.
2. Cómo administrar una pastilla manualmente paso a paso
Si los métodos con comida fallan, será necesario dar la pastilla manualmente. Esto puede ser más sencillo con perros pequeños, pero requiere cuidado sin importar el tamaño o temperamento, especialmente si el perro no se siente bien. Sigue estos pasos para una administración segura:
- Colócate detrás de tu perro, ya sea sentado, arrodillado o de pie, dependiendo de la altura del animal.
- Sujeta suavemente la parte superior del hocico con el índice y el pulgar, inclinando la cabeza hacia atrás para facilitar que abra la mandíbula. Esta posición ayuda a prevenir mordeduras.
- Empuja los labios superiores sobre los dientes para desalentar mordidas y coloca el pulgar en el paladar del perro.
- Con la otra mano, sostiene la pastilla entre el índice y el pulgar; usa el dedo medio para abrir suavemente la mandíbula inferior por la parte frontal, donde están los pequeños dientes incisivos, evitando los lados donde están los colmillos afilados.
- Coloca la pastilla lo más atrás posible en la lengua para reducir la posibilidad de que la escupa.
- Retira la mano que sostiene la pastilla y cierra inmediatamente la boca del perro. Frota suavemente la garganta y sostiene los labios cerrados hasta que trague.
- Observa que el perro no escupa la pastilla. Ofrecer un poco de agua después puede ayudar.
- Recompensa a tu perro con elogios o un premio para facilitar futuros intentos y crear una asociación positiva.
3. Uso de un aplicador de pastillas (pistola para pastillas)
Un aplicador de pastillas es una herramienta útil que facilita la administración, especialmente para perros que son desconfiados o que tienden a morder. Parece una jeringa sin aguja y tiene una pinza para sujetar la pastilla. Carga la pastilla en el aplicador, abre suavemente la boca del perro como se describió antes y utiliza el aplicador para soltar la pastilla en la parte trasera de la garganta.
Ten cuidado de no lastimar la boca del perro con el aplicador. Siempre mantén la boca cerrada y acaricia la garganta después de administrar. Muchos dueños encuentran este método menos estresante y más efectivo, aunque no siempre es adecuado para todos o para todos los tamaños y tipos de pastillas.
4. Consulta con tu veterinario sobre alternativas
Si estos métodos todavía son difíciles, habla con tu veterinario. Puede sugerir formas alternativas de administrar la medicación, como inyecciones o geles transdérmicos que se absorben por la piel. Algunas pastillas pueden prepararse en forma líquida o hacerse más palatables. Siempre confirma con tu veterinario antes de cambiar el método de administración para mantener seguro a tu perro.
5. Consejos para el éxito y la seguridad
- Mantén la calma y sé paciente. Tu perro puede percibir el estrés y se puede poner nervioso si tú estás frustrado.
- Practica con premios para crear un ambiente positivo antes de intentar administrar la pastilla.
- Usa premios o elogios luego de dar la pastilla para reforzar un buen comportamiento.
- No fuerces la pastilla si tu perro está angustiado; detente y prueba más tarde.
- Guarda pastillas de repuesto según indicación veterinaria por si se pierden accidentalmente durante la administración.
6. Preguntas frecuentes
¿Puedo darle a mi perro paracetamol o medicamentos humanos como el paracetamol?
Respuesta rápida: No des paracetamol ni medicamentos humanos sin guía veterinaria, ya que pueden ser dañinos o tóxicos para los perros.
Muchos dueños se preguntan si pueden darle a sus perros medicamentos humanos. El paracetamol, presente en muchos medicamentos como el paracetamol común, no es seguro para perros y puede causar graves daños incluso en dosis pequeñas. Siempre consulta al veterinario antes de administrar cualquier medicamento no prescrito para tu perro.
¿Qué hago si mi perro se niega a tomar pastillas sin importar qué?
Respuesta rápida: Habla con tu veterinario sobre tratamientos o formas alternativas de medicación si tu perro se niega a tomar pastillas.
El veterinario puede ofrecer opciones alternativas. Algunos medicamentos están disponibles en forma de inyecciones, geles tópicos o líquidos que podrían ser más fáciles de administrar. Es importante no suspender la medicación sin orientación veterinaria, especialmente en enfermedades graves.
Administrar pastillas y cápsulas a perros puede requerir paciencia y ensayo. Con el enfoque correcto, herramientas adecuadas y apoyo veterinario, puedes manejar este proceso de manera segura y sin estrés. Recuerda, la responsabilidad de un dueño incluye que la medicación prescrita se entregue completa según indicaciones para la salud y bienestar de tu perro.
Para consejos sobre la búsqueda de criadores responsables o cachorros, visita cachorros en venta. Obtener un perro de un criador responsable ayuda a asegurar buena salud y temperamento, lo que puede reducir el estrés en todos los cuidados, incluida la medicación.
¡Buena suerte y no dudes en buscar ayuda profesional si es necesario!