La cirugía en gatos requiere precauciones especiales. El post-operatorio es un período crítico que exige atención y paciencia por parte del dueño.
Por lo general, la anestesia en animales no comporta un riesgo excepcional. Los despertares tras la operación varían en función de la anestesia empleada y el tipo de intervención.
Durante las primeras 24 o 48 horas, dependiendo del tipo de intervención, deberemos prestar mucha atención al comportamiento de nuestro gato.
Normalmente, después de la operación deberemos administrar a nuestro gato los medicamentos prescritos por el veterinario.