La agresividad competitiva o por conflicto en perros se produce cuando el perro compite por recursos valiosos (comida, espacio, atención del dueño). Razas como el Scottish Terrier pueden ser más propensas a mostrar este tipo de agresividad. Es importante establecer reglas claras sobre el acceso a los recursos desde cachorro. El entrenamiento positivo y la desensibilización gradual son las herramientas más efectivas para gestionar este comportamiento. Nunca uses métodos coercitivos pues pueden empeorar la situación.