El término «loca de los gatos» ha evolucionado desde un estereotipo que señalaba con el dedo a las mujeres que aman en exceso a sus felinos hasta convertirse en una identidad que muchos adoptan con orgullo. Pero, ¿cómo saber si verdaderamente has cruzado la línea que separa a una aficionada de los gatos de una auténtica loca de los gatos? Aquí te presentamos seis señales infalibles.
1. Tus gatos tienen su propio armario
No solo les compras ropa y disfraces para las fiestas, sino que cuentan con un espacio dedicado en casa para sus prendas, accesorios y juguetes. Gastas más en el guardarropa gatuno que en el tuyo propio y estás orgullosa de ello.
2. Tu teléfono es un álbum de fotos felino
El 95% de tus fotos son de tus gatos. Tienes carpetas organizadas por nombre de gato, por expresiones faciales y por años. Has llegado a contratar a un fotógrafo profesional para la sesión anual de Navidad de tus gatos.
3. Organizas tu agenda según las preferencias de tus gatos
Tu horario de trabajo, ocio y relaciones sociales orbita alrededor de los ritmos de suepa, comida y juego de tus felinos. Rechazas planes para no alterar su rutina. Conoces de memoria sus horas de siesta y sus preferencias de temperatura en las distintas estaciones.
4. Hablas de tus gatos como si fueran personas
No son solo mascotas: son miembros de tu familia, con personalidades complejas, preferencias estéticas propias y lo que a ti te parece que son opiniones muy marcadas. Los presentas a tus amigos y cuando alguien no se muestra suficientemente entusiasmado, te cuesta disimular la decepción.
5. Eres suscriptora de al menos tres canales de contenido felino
Tu algoritmo de redes sociales es un paraiso de gatitos. Sigues cuentas de gatos famosos, perteneces a grupos de criadores y rescatadores, y en cuanto abres el móvil, tu pantalla se llena de bigotes y patitas. Has donado dinero a protectoras de gatos sin pensarlo dos veces.
6. No puedes imaginar tu vida sin un gato
Esta es la señal definitiva. Los gatos no son una fase o un capricho: son una parte esencial de cómo eres y del hogar que has construido. Cada gato que ha pasado por tu vida te ha dejado una huella y pides las mismas condiciones de los nuevos gatos que de las nuevas parejas.
Si te has reconocido en cinco o seis de estas señales, bien seas una loca de los gatos de primera categoría. No hay nada malo en ello: el amor por los felinos es una de las formas más puras y honestas de amor que existen.