El shiba inu es una raza de perro japonesa muy característica del grupo de los spitz. Destaca por su tamaño compacto y su carácter vivaz. El nombre «shiba inu» puede significar «perro pequeño», algo que encaja con ser el más pequeño de los spitz autóctonos de Japón. Por eso es ideal para quienes admiran su aspecto pero necesitan un perro de tamaño manejable.
En los últimos años, su expresión curiosa y despierta lo ha convertido en protagonista de memes en todo el mundo, y su fama ha traspasado las fronteras de Japón. Cada vez es más popular, así que si quieres un cachorro de shiba inu quizá tengas que esperar. Informarte bien te ayudará a estar preparado para el carácter tan particular de la raza y para sus cuidados.
Estos son cinco datos interesantes sobre la historia del shiba inu que te ayudarán a conocerlo mejor:
1. Es una de las razas de perro reconocidas más antiguas
Los orígenes del shiba inu se remontan al periodo Jōmon de Japón, aproximadamente entre el 14.500 y el 300 a. C. Esta historia tan antigua lo sitúa entre las razas de perro más antiguas. Es probable que las primeras versiones fueran perros de caza, muy apreciados por sus sentidos agudos y su agilidad. Su genética procede de perros autóctonos que se mezclaron con otros llegados de China y de otras regiones del Lejano Oriente.
2. En su origen era un perro de caza muy versátil
Al principio, el shiba inu se criaba para cazar presas pequeñas, como aves y conejos. De vez en cuando también se usaba para levantar caza mayor, como jabalíes e incluso osos. Su pelaje denso y sus orejas pequeñas le permitían soportar bien el clima frío de las montañas japonesas, una muestra de su resistencia y versatilidad.
3. La raza estuvo a punto de desaparecer, pero se salvó gracias a un gran esfuerzo
Con la Restauración Meiji llegaron a Japón muchas razas occidentales. Debido a los cruces, en la década de 1920 quedaban ya muy pocos shibas puros. Tras la Segunda Guerra Mundial, la raza estuvo en grave peligro, porque la escasez de comida y las enfermedades redujeron mucho su número. Por suerte, los trabajos de conservación iniciados en 1928 recuperaron la población a partir de tres líneas de sangre: el shiba de Shinshu, el de Mino y el de San'in. Gracias a ellos, la raza sobrevivió.
4. El shiba inu es un símbolo muy querido en Japón
Hoy el shiba inu está considerado un tesoro nacional en Japón. Es uno de los perros que más se ven por las calles de las ciudades, en parte porque su tamaño pequeño se adapta bien a la vida en un piso. Este valor cultural ha ayudado a mantener su popularidad y ha fomentado una cría responsable.
5. Su legado sigue creciendo en todo el mundo
Fuera de Japón, el shiba inu se ha ganado el cariño de mucha gente por su carácter vivaz y leal. Su aspecto y su personalidad tan especiales, junto con unos estándares de cría cuidadosos, han dado lugar a una comunidad cada vez mayor de propietarios y criadores responsables que velan por el bienestar de esta raza con tanta historia.
¿Estás pensando en incorporar un shiba inu a tu familia? Recuerda que es fundamental buscar tu cachorro a través de criadores de confianza que den prioridad a la salud y al carácter. Es parte de una tenencia responsable.