Las almohadillas de los pies de los perros son estructuras únicas y muy especializadas que desempeñan funciones esenciales para la locomoción y la protección del animal. Entender su estructura y cómo cuidarlas es fundamental para la salud de nuestras mascotas.
Las almohadillas están compuestas por una capa externa de epitelio escamoso estratificado, tejido adiposo y tejido conjuntivo fibroso. Esta composición les permite absorber impactos, proporcionar tracción y servir como aislante térmico.
La hidratación de las almohadillas con balsámos específicos para mascotas, la inspección regular para detectar heridas o cuerpos extraños, y la limpieza tras los paseos son parte del cuidado básico.
Las heridas, quemaduras por superficies calientes, congelación en invierno, hiperqueratosis y dermatitis podal son los problemas más frecuentes.