Es muy fácil consentir a nuestros perros siempre que tenemos ocasión. Ya sea dándoles una de las cosas más apetitosas de nuestro plato o presándoles un comportamiento que puede resultar perjudicial para su salud. Pero a veces, sin saberlo, estamos perjudicando su salud. Aquí te presentamos las diez formas más comunes de acortar inadvertidamente la vida de tu perro y, lo más importante, cómo evitarlas.
La obesidad es uno de los problemas de salud más extendidos en los perros. Un perro con sobrepeso tiene más riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades articulares, problemas cardiacos y menor esperanza de vida. Contróla las raciones según el peso ideal de tu raza y evita los excesos de premios.
El sedentarismo tiene consecuencias similares en perros que en humanos: debilita músculos y articulaciones, favorece la obesidad y puede generar problemas de comportamiento. Adecua el ejercicio a la raza, la edad y el estado de salud del perro.
La enfermedad periodontal afecta a la mayoría de los perros a partir de los tres años si no se cuida la higiene dental. Las bacterias de la boca pueden entrar en el torrente sanguíneo y dañar corazón, riñones e hígado. Cepilla los dientes de tu perro con regularidad.
Las revisiones anuales permiten detectar enfermedades en estadios tempranos cuando el tratamiento es más eficaz. No esperes a que el perro muestre síntomas evidentes para visitar al veterinario.
Los parásitos internos y externos pueden causar enfermedades graves y transmitirse a los humanos. Las vacunas protegen frente a enfermedades potencialmente mortales. Mantén ambos protocolos al día según las recomendaciones de tu veterinario.
El estrés crónico debilita el sistema inmune y puede contribuir a problemas digestivos, dermatológicos y conductuales. Identificar y reducir las fuentes de ansiedad (soledad, ruidos, falta de estimulación) mejora la calidad y la duración de la vida del perro.
Muchos productos comunes son tóxicos para los perros: uva, xilitol, chocolate, cebollas, ciertos productos de limpieza, plantas de interior. Revisa tu hogar y guarda fuera del alcance del perro cualquier sustancia potencialmente peligrosa.
El golpe de calor y la hipotermia pueden ser mortales. No dejes a tu perro en el coche en verano, proporciona sombra y agua fresca en climas cálidos, y protgelo del frío extremo si es una raza de pelo corto o un perro mayor.
Saltarse tratamientos preventivos como el control de pulgas, garrapatas o filaria puede tener consecuencias graves. La filariosis cardiaca, por ejemplo, es una enfermedad grave transmitida por mosquitos que se puede prevenir con medicación mensual.
Los perros no pueden decirte qué les duele. Un cambio en el comportamiento (letargo, cambio en el apetito, reticencia a moverse, agresividad nueva) puede ser la primera señal de un problema de salud. Obsérvalo y consulta al veterinario ante cualquier cambio significativo.