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Staffordshire Bull Terrier

Historia del Staffordshire Bull Terrier


Staffordshire Bull TerrierLa humanidad ha disfrutado de la fidelidad del perro durante siglos. Pocas razas desean complacer más a sus dueños humanos como el Staffordshire Bull Terrier. Los perros, en general, se han adaptado al hombre y a todos sus caprichos durante muchas generaciones. El Staffordshire Bull Terrier de hoy día guarda también, en cuerpo y mente, ese sentimiento con fuerza y determinación.

Un especialista en cuerpo y mente

Antes de que llegaran las exposiciones caninas y la cría de perros de pura raza, las personas reconocían el mérito de aquellos perros que se pudieran especializar en el desempeño de un trabajo o una tarea específica. Criamos perros que podían cazar, pastorear, transportar objetos, guardar, correr, rastrear y que pudieran desempeñar muchísimas otras tareas para hacer que nuestra vida fuera mucho más cómoda, que pudiéramos disfrutar más de ella y que fuera más agradable. La anatomía de cada perro reflejaba las tareas que el hombre le había puesto a desempeñar.

El perro de caza tenía un pelaje aislante, una trufa muy sensible, un cuerpo compacto, un tórax profundo y unas extremidades rectas y fuertes. El perro de carreras tenía unas extremidades más largas, un abdomen recogido (para alcanzar una mayor velocidad), un tórax profundo (para una mejor capacidad pulmonar), una vista aguda y un hocico estrecho y largo (para cortar el viento). Los perros de guarda eran verdaderos pesos pesados: enormes y con una sólida osamenta, con unas poderosas mandíbulas y unos nervios de acero.

Las características físicas que diferencian al Staffordshire Bull Terrier son su impresionante musculatura, su mandíbula bastante retrasada y fuerte y sus grandes dientes, los muy pronunciados músculos de los pómulos, los hombros finos, el dorso convexo, el cuerpo que queda a corta distancia del suelo y unas piernas largas que se inclinan hacia el cuarto anterior. Éstas son las características de un perro de pelea o de presa y que le permiten desempeñar las tareas para las que la raza, y de hecho todos los perros Bull y Terrier, fue creada. La orden de «Ve, cógelo y sujétalo» era, en realidad, un grito de batalla. Este imponente físico era necesario para que lucharan entre sí, además de para esquivar y prender a un toro bravo con sus poderosas mandíbulas a modo de cepo, y sujetarlo sin ser zarandeado de un lado a otro.

Prender a un toro, un animal veinte o más veces mayor que un perro, requería que éste, su anatomía y su temperamento tuvieran algunas características obvias. El temperamento deseado para que un perro Bull y Terrier hiciera de perro de presa no era el de un temerario sañudo y que se arriesgara en exceso.

En lugar de eso, el perro de presa requería un cuerpo y una mente equilibrados y un temperamento obediente, aderezados con paciencia y un tremendo coraje y tenacidad. El Bulldog sobresalía en cuanto a prender y sujetar a un toro, pero carecía de la flexibilidad requerida en los rings de peleas de perros. Así pues, los perros de tipo Bull y Terrier, que eran de menor tamaño, fueron elegidos para hacer frente a este reto y a otros.

Imagine el espíritu de un perro que asume con deseo una tarea tal para complacer a su amo. Los perros de presa y de pelea no eran los únicos que arriesgaban su vida por sus dueños. Los perros pastores y los boyeros, los perros de caza mayor, e incluso los pequeños terriers, arriesgaban sus vidas por amor al cumplimiento de sus tareas. De todas formas, la cruenta labor de matar a un toro eclipsa a casi cualquier otra labor puesta ante un perro.

El físico de los perros de lucha originales era grande, de tipo moloso y de gran peso, con el cuerpo cerca del suelo y la cabeza muy desarrollada. Algunos relatos describen también la voz profunda y amedrentadora de los mastines. Su aspecto era verdaderamente espantoso y amedrentador. Los perros de tipo moloso dieron lugar no sólo a perros de pelea, sino también a guardianes de rebaños, rastreadores y a otros grandes cazadores. Tenga en cuenta el tamaño y la valentía de los molosos actuales tales como el Perro Montaña de los Pirineos, el Kuvasz, el Dogo Argentino y el Mastín Español. Tenga en cuenta también el tamaño y las características del Perro de San Huberto, del Dogo Alemán, del Terranova y del Sabueso Polaco. Todos ellos proceden de cruces con estos poderosos molosos del pasado.Staffordshire Bull Terrier

Los propósitos originales de los grandes molosos

Los historiadores nos describen las impresionantes tareas que llevaban a cabo estos molosos originales. Los perros usados para la guerra (con armadura, púas y collar), se convirtieron en valiosas armas para quienes combatían a sus enemigos. Estos perros no sólo eran valientes, sino también agresivos y llenos de recursos. Tan antiguamente como en el año 2100 a.C. los perros ya eran empleados para la guerra. Muchos reyes famosos y numerosas tribus usaban perros para conseguir sus victorias. Los perros eran adiestrados para el combate y se les recubría con unas placas de metal impenetrables y con collares con púas para defenderles de sus enemigos, que llevaban lanzas y otras armas primitivas. Con el paso de los milenios Hammurabi, Cambises, Darío y Enrique VII de Inglaterra se encontraban entre aquellos monarcas que valoraban a los perros en sus ejércitos. Estos perros eran necesariamente sañudos y no confiaban en nadie excepto en su único amo. Con toda propiedad, a estos perros de guerra se les puso la etiqueta de Canis bellicosus.

Los grandes molosos también ayudaban al hombre en la caza de piezas grandes y feroces. Estos perros solían cazar en jaurías, eran mantenidos por la realeza y eran usados para perseguir al bisonte y al uro por los bosques. Los perros también fueron usados para seguir del rastro del venado, el cual se consideraba como una pieza de caza noble, al igual que el jabalí, que era el más peligroso de los animales salvajes, temido por su temperamento despiadado y peligroso. Los molosos trabajaban junto a los perros rápidos y de menor peso que cansaban a la presa antes de que los poderosos molosos fueran soltados para matarlo. Muchos hombres, perros y caballos murieron acosando a los jabalíes que luchaban por salvar sus vidas. Existen anécdotas de perros utilizados en la caza del jabalí que habían sido criados en perreras en las que había hasta 6.000 perros. Hoy día los molosos rara vez se utilizan con estos propósitos, pero todavía hay cacerías de jabalíes en los EE.UU., Alemania y en España.

La caza de osos, que fue más popular que la de jabalíes, fue también un noble ejercicio de los perros de la antigüedad. Se requería que siguieran el rastro del oso, le acosaran y le mantuvieran ocupado hasta que llegaran los cazadores con sus armas de fuego. El oso es un animal muy inteligente que puede llegar a pesar 350 kg y que puede fácilmente aventajar a un perro. Los molosos de la India han dado lugar a las más pintorescas historias de caza, incluyendo la caza del búfalo, de leopardos, panteras y elefantes. Sin tener en cuenta la verdad de estas anécdotas, las historias recalcan la valiente tenacidad de estos perros de tipo moloso que eran los ancestros de nuestro Staffordshire Bull Terrier de hoy día.

El cruce de Bull y Terrier

El término «bull y terrier» se refiere a un cruce común entre los perros de tipo Bulldog y los Terrier, de menor tamaño. Los Bulldogs de mediados del siglo XIX no se parecían al alegre Bulldog Inglés que conocemos y amamos hoy día. Se parecían más a los perros más altos y con la cabeza más alargada que conocemos como American Staffordshire Terrier o Pit Bull. Los expertos señalan que los Terrier utilizados fueron, probablemente, los Terrier Negro y Fuego (Black and Tan Terriers), que eran los progenitores del Manchester Terrier, o quizá el White English Terrier, una raza extinguida en su forma original, pero que es un antepasado del Bull Terrier actual. Estos originales cruces Bull y Terrier eran deseables para así dar lugar a unos perros de menor tamaño, ágiles y valientes que se necesitaban para el «deporte» de las peleas de perros. Los molosos, de mayor tamaño, que eran valientes y heroicos en la batalla y en la caza de piezas de caza mayor, tenían menos éxito en los rings de pelea. A no ser que un perro fuera adecuadamente pequeño, rápido y lo suficientemente ágil, no podía maniobrar para cargar contra un toro o contra un oponente canino. Ésta es una Staffordshire Bull Terriervieja lección que tiende a hacer perder el interés a muchos amantes de los Bulldog, especialmente a los americanos, que siempre insisten en que lo grande es mejor. Incluso hoy día, en los EE.UU. hay líneas de American Pit Bull Terrier tan grandes y poco elegantes que pueden llegar a superar los 54,5 kg de peso. El aspecto y el tamaño en el Staffordshire Bull Terrier continuaría siendo objeto de debate durante muchos años.

Los antepasados del Staffordshire Terrier eran los compañeros de los obreros en la «Región Negra» (región industrial de la zona de Birmingham), en Stafford. En esta parte de Inglaterra se criaban Bull y Terrier con gran intensidad, y los propietarios continuaron enfrentando a sus perros en los rings de pelea durante mucho tiempo después de que las peleas de perros fueran prohibidas. Los empedernidos habitantes de Stafford creían que el ring de pelea era la única y definitiva prueba del valor de sus perros y consideraban estos combates como «ejercicios de trabajo» para así determinar a qué perros valía la pena hacer criar. Esta mentalidad es semejante a la de las exposiciones caninas de todo el mundo, en las que el ring se usa de exposición para determinar qué perros deberían criar. La preparación de campeones es todo un reto, y sólo aquellos perros que muestran su mérito en el ring de exposición merecen criar. Del mismo modo, aunque es obvio que se trata de un juego más letal, los habitantes de Stafford usaban las peleas para determinar quiénes eran los «campeones», para que así sólo los perros más bravos dieran lugar a la próxima generación de perros de pelea.

El término «bravo» se refiere al atributo más deseable de un Bull y Terrier. La bravura indica que un perro luchará sin miedo hasta la muerte y que nunca pensará en abandonar. Es esta tenacidad la que buscaban y por la que se esforzaban los criadores en sus Bull y Terrier. De la misma forma, los Pit Bull de hoy día criados por su bravura siguen siendo puestos a prueba en los rings de pelea a pesar de la ilegalidad y de los riesgos que corren. Los que participan en las peleas de perros usan el término «retirada» (scratch) para indicar el número de veces durante una pelea que un perro se acobarda o trata de abandonar la pista.

El Staffordhire Terrier

No fue hasta los años 30 cuando los aficionados intentaron consolidar al Staffordshire Terrier como una raza diferente y empezaron a imaginar a sus perros compitiendo fuera de las pistas de pelea. Aunque las peleas de perros fueron prohibidas antes de aquellos tiempos, las peleas se seguían celebrando de forma más o menos clandestina hasta que fueron erradicadas por la policía, que hizo cumplir la ley hacia 1930.

El estándar original, basado en el soberbio ganador de exposiciones Jim The Dandy, propiedad de Jack Barnard, fue redactado por el muy comprometido criador Joe Dunn. Fue aceptado en 1935, en el primer encuentro del Staffordshire Bull Terrier Club por los miembros del club. Fue subsecuentemente aprobado por el Kennel Club ese mismo año, y se permitió que la raza participara en las exposiciones caninas. El club original fue fundado por más de 40 criadores y Jack Barnard fue el primer presidente. Los perros fueron expuestos por primera vez en la exposición de la Sociedad Agraria de Hertfordshire, en junio de 1935, apenas un mes después de la fundación del club. Al año siguiente, Cross Guns Johnson, propiedad de Joe Dunn, ganó en su categoría en la Exposición Canina Crufts, la primera vez que participaba un Staffordshire. Gentleman Jim fue el primer campeón del Kennel Club y ganó su primer Certificado de Desafío (Challenge Certificate) en la Exposición Nacional de Birmingham. Obtuvo la categoría de campeón en el doble de tiempo: ¡en sólo dos exposiciones! La primera exposición monográfica para Staffordshire, llevada a cabo por la Sociedad del Staffordshire Bull Terrier de los Condados del Sur, atrajo a 300 perros en junio de 1946.

Los pioneros de la raza, que vivían en la «Región Negra», no estaban contentos con la entrada del Staffordshire en el mundo de las exposiciones caninas. Temían que el temperamento de la raza estuviera en peligro y que el verdadero espíritu se perdiera. Muchos de estos pioneros continuaron haciendo pelear a sus bravos Staffordshire para mantener ese «espíritu» en su sangre. Surgió otra controversia acerca del tamaño deseable de los perros. En el estándar original, era similar al del más popular Bull Terrier, de 37,5-45 cm. Los criadores estaban criando Staffordshire que pesaban demasiado y que no eran tan ágiles, así que hacia 1948 la altura disminuyó hasta 35-40 cm. Este cambio no fue bien recibido por muchos criadores, y los perros actuales siguen superando la altura del estándar. En los últimos tiempos, los criadores se han preocupado por la consecución de la cabeza perfecta en sus ejemplares. Es justo decir que la cabeza ha recibido demasiado énfasis y que las extremidades posteriores y los hombros han sufrido con ello, dando como resultado un movimiento que se aleja bastante del ideal en la mayoría de los perros.Staffordshire Bull Terrier

Estados Unidos

Muchos trabajadores británicos de las industrias y las minas escogieron emigrar a los Estados Unidos durante los años 1860 y 1870. Estos británicos,buenos trabajadores, se llevaron consigo a sus Staffordshire Bull Terrier y continuaron criándolos en los Estados Unidos, cruzándolos a menudo con otros tipos de terriers. Estos perros fueron conocidos como Yankee Terriers, American Bull Terrier y American (Pit) Bull Terriers (como si colocar entre paréntesis el «Pit» suavizara el impacto). Estos perros eran admirados por el público americano y respetados por su devoción a la familia y a los niños. Aunque no tenían el tamaño de la mayoría de los perros guardianes, se podían comparar a ellos en cuanto a su coraje y su determinación.

Estos perros también eran usados en las peleas, al igual que muchos ejemplares similares que llegaron con aquellos inmigrantes. El United Kennel Club (UKC) fue fundado para el registro de estos perros Pit Bull, que fueron rechazados por el American Kennel Club (AKC). El prestigioso y, de alguna manera, obstinado AKC no reconoció al American Pit Bull Terrier, aunque más tarde lo reconocería con el nombre de Staffordshire Terrier en 1936. El primer Staffordshire Terrier inscrito en el AKC fue Wheeler's Black Dinah. Muchos aficionados aprovecharon la situación y registraron doblemente a sus perros como Staffordshire Terrier en el AKC y como American (Pit) Bull Terriers Staffordshire Terrier a finales de los años 30.)

en el UKC. (Para confundir todavía más, la Asociación Americana de Criadores de Perros, la ADBA, una asociación nacional para los criadores de perros de la variedad de pelea, lo inscribieron como
El club matriz, el Staffordshire Terrier Club of America, fue fundado el 23 de mayo de 1936 para proteger a la «Magnífica y Vieja Raza» anteriormente conocida como American (Pit) Bull Terrier o Yankee Terrier. El estándar fue redactado inmediatamente y los Staffordshire Terriers accedieron a los rings de exposición. Las primeras exposiciones americanas fueron celebradas junto con el International Kennel Club of Chicago a finales de los años 30 y se exhibieron hasta 50 perros. El primer campeón del AKC fue Maher's Captain D, que se hizo con el título en 1937. Es discutible, pero el Staffordshire Terrier más famoso de este primer periodo fue el Campeón XPert Brindle Biff, propiedad de y criado por Clifford A. Ormsby.

A medida que la variedad en cuanto al tipo aumentó, pasando de ser pequeña a ser enorme, los criadores decidieron partir al Staffordshire Terrier en dos razas. En 1972 fue reconocido el American Staffordshire Terrier, y dos años después el Staffordshire Bull Terrier reapareció sobre el escenario. Usando el mismo nombre empleado por Joe Dunn en Inglaterra en los años 30, el Staffordshire Bull Terrier es un perro de extremidades más cortas, más grueso, que pesa de 11 a 17 kg y que mide de 35,5 a 40,5 cm. El American Staffordshire Terrier tiene unas extremidades más largas y mide de 42,5 a 48 cm de altura. Por supuesto, el aspecto morfológico del Staffordshire Bull Terrier de América se continuaba pareciendo al de los perros británicos originales. Como el tipo de perro que fue conocido como el American Staffordshire Terrier no tuvo seguimiento en Inglaterra, no hubo controversia ni discordia entre los aficionados. Aunque fueron reconocidas como dos razas distintas (tres si se incluye al American Pit Bull Terrier del UKC), estos perros son genéticamente similares, aunque las líneas no hayan sido cruzadas entre sí durante muchas generaciones.

Si deseas saber más sobrel el Staffordshire Bull Terrier te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Staffordshire Bull Terrier Serie Excellence:

Staffordshire Bull Terrier (Excellence) - Editorial Hispano Europea