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Historia del Setter Inglés

Historia del Setter Inglés


Setter InglésDurante siglos, los Setter de uno u otro tipo han estado al lado de los cazadores, ya que son unos de los perros de caza más antiguos y que han sido perfeccionados a lo largo del tiempo. Su historia se remonta al siglo XIV. En sus orígenes eran llamados Spaniel de muestra (es decir, que se agachaban tras descubrir la pieza señalándosela al cazador) y trabajaban generalmente en los páramos, donde exploraban el territorio por delante del cazador, en busca de aves. La primera persona que se dice que adiestró a perros de muestra fue Robert Dudley, duque de Northumberland, que vivió a mediados del siglo XVI.

El nombre antiguo del Setter en inglés era «Index» y sabemos que a partir del siglo XVI fueron usados para la caza de perdices y codornices. Escritos de esa época dicen que este perro era «útil para la caza de aves y no hacía ruido con los pies ni con la boca mientras perseguía las piezas… tanto si iba hacia delante, atrás, a la derecha o a la izquierda, cuando había encontrado un ave se quedaba quieto y en silencio, no daba ni un paso más, y mirando fijamente al matorral, posaba su abdomen sobre el suelo y reptaba hacia delante como una lombriz».

En 1655, la obra de Gervase Markham Hunger’s Prevention or The Art of Fowling proporcionó otra fuente de información sobre los perros de muestra, y describía un tipo de perros cuyas labores en el campo parecen haber cambiado poco desde entonces. De todas formas, en aquel tiempo, la diferencia entre los Setter y los Spaniel no estaba del todo clara, pues el nombre de «Setter» se daba a los perros que eran adiestrados para mostrar donde estaban las piezas de caza, sin referirse a diferencias estructurales en su forma o constitución.

Incluso a finales del siglo XVII, leemos que los Spaniel, e incluso los perros mestizos, eran utilizados por los cazadores británicos como perros de muestra. Cuando se publicó el Sportman’s Cabinet en 1803, se dedicó mucho espacio a los Setter, así que está claro que ya por aquel entonces constituían una raza canina característica. El Setter fue descrito en varios aspectos, como igual al Pointer, con un olfato igual de bueno; pero mientras que el Pointer se quedaba de pie, el otro se agachaba en el suelo, y de ahí le vino su nombre en inglés (setting dog). La siguiente cita extraída del Sportman’s Cabinet cuenta a sus lectores que «Aunque el perro de muestra que se agacha es meramente utilizado para cazar perdices con red, a veces son llevados a cazar con escopetas y son igualmente buenos para este cometido, excepto cuando en el terreno encontramos nabos, trigo francés, helechos, brezo, aulagas o cualquier otro tipo de matorrales donde no se pueda ver tan fácilmente cómo se agachan y muestran la pieza».

El texto anterior indica el cambio que se dio en el comportamiento del Setter en el campo en el siglo XIX, ya que llegados al final de dicho siglo, el Setter solía mostrar la presa de pie, como el Pointer. La razón de este cambio de método fue, sin duda, el abandono de las redes a finales del siglo XVIII. Antes de esa época, los cazadores querían capturar en sus redes el máximo número posible de aves, y la presencia del perro las hubiera ahuyentado. Así, las posibilidades de que las presas vieran al perro se reducían si éste se agachaba, y ésta era la razón por la que se le adiestró para que actuara así.

En 1803, el Setter fue descrito como tímido, de temperamento nervioso, y que temía el castigo de sus amos. Su tratamiento en el campo era, pues, cuestión de una discriminación juiciosa. Los cazadores ansiosos e impetuosos corregían a sus perros con excesiva severidad y sus perros se veían tan estresados por el miedo o tan humillados que quedaban hundidos psíquicamente y era posible que no volvieran a cazar. A lo largo del siglo XIX se consideró como una desgracia que muchos Setter que hubieran sido de enorme valor en el campo se vieran arruinados durante su amansamiento y adiestramiento a causa de la gente que los trataba de forma muy severa.

Desarrollo histórico de la raza

En toda Gran Bretaña se desarrollaron diferentes estirpes de Setter a partir de distintas líneas de cría, y la razón era que los criadores necesitaban producir el tipo de perro que mejor se adaptara al terreno en que trabajaban. Algunos mostraban claras características de tipo Spaniel y, de hecho, no hay duda de que el Spaniel ha tenido parte importante en el desarrollo histórico del Setter Inglés. Antiguos cuadros e ilustraciones de Setter desempeñando su trabajo muestran algún parecido con el antiguo Spaniel blanco y marrón, aunque sus colores eran diferentes.Setter Inglés

Otra raza de la que se considera desciende el Setter Inglés fue el Perdiguero de Burgos, del que se dice que heredó su fabuloso olfato, la forma de aproximarse a la presa y su actitud escultural cuando muestra las piezas. Ciertamente, un punto de conexión muy significativo con el Perdiguero de Burgos es la lealtad y la paciencia del Setter Inglés, que mantiene la presa hechizada hasta que el cazador tiene tiempo para acercarse. De todas formas, a lo largo de los años ha habido muchos aficionados que han negado cualquier evidencia de que el Perdiguero de Burgos fuera antepasado del Setter Inglés.

La verdadera fuente de la que procedió el Setter Inglés actual puede que sea cuestionable, pero hacia finales del siglo XIX aparecieron varias líneas distintas entre sí. Cada una de ellas era como un brote procedente de líneas antiguas, cuyo origen era el perro que mostraba a la presa y se echaba, ya fuera mediante cría selectiva o mediante la cuidadosa inclusión de sangre extranjera.

Otros antiguos perros de muestra (Setter)

El Setter Galés o Setter de Llandidloes estaba casi extinto en esta época y no se parecía a los Setter actuales. Los de pura raza tenían una capa tan rizada como la de la raza ovina Cotswold y su textura era dura. El color era, generalmente, el blanco, pero a veces tenían una mancha de color limón en la cabeza y las orejas. Frecuentemente, varios cachorros de una camada tenían uno o los dos ojos de color perla. Su cabeza era más alargada en proporción con su talla y no era tan refinada como la del Setter Inglés.

El Anglesea Setter era un perro esbelto, activo, muy delgado y de patas bastante largas que procedía de Beaudesert, que era la residencia del marqués de Anglesea. Aunque su marcha en el campo era buena, era de constitución un tanto delicada. La mayoría eran de color negro, blanco y fuego, pero su capa no era tan suave y lisa como la de los Setter actuales.

El Setter Galés, negro azabache, ya se había extinguido y, aunque sus propietarios los habían conservado como oro en paño, el interés por esta raza fue decreciendo. Esta raza se podía encontrar en varias partes de Gales.

Los Setter Irlandeses eran, originariamente, blancos y rojos, pero el Setter Irlandés rojo evolucionó como raza distinta. Actualmente tenemos dos razas separadas: El Setter Irlandés Rojo y el Setter Blanco y Rojo.

En Escocia estaban los antepasados del Gordon Setter actual: el Lovat (un Setter Negro, Blanco y Fuego criado por Lord Lovat en Inverness) y el Southesk (de color parecido, pero grande y fuerte). También tenían al Seafield Setter, reputado por su buen pelaje y sus flecos.

El Ossulton Setter (completamente negro) provenía de Northumberland, y el Lort Setter de las Midlands: era de color blanco y negro o blanco y limón, y fue elogiado por Edward Laverack, del que sabremos más cosas a continuación. En el sur y el suroeste de Inglaterra, los Setter eran perros muy gallardos, con unos hombros y unas patas traseras finos y unos flecos exuberantes y que eran, principalmente, de color blanco y limón. De Carlisle, en el extremo norte de Inglaterra, provenía una línea o estirpe bastante grande, que se movía pesadamente y que era de color blanco y marrón (hígado) y se cree que tenía algún tipo de conexión con los Laverack, una línea que pronto se haría muy importante.

Los Laverack

Edward Laverack hizo más que nadie hasta su momento para dar a conocer al Setter Inglés, y a finales del siglo XIX era conocido como el «padre» del Setter Inglés actual. Laverack nació en 1789 en Westmorland y fue aprendiz de zapatero, pero heredó de un familiar lejano una cantidad suficiente para llevar una vida acomodada. Se convirtió en un gran aficionado a la caza y crió Setter durante más de medio siglo, siendo la base de su programa de cría una pareja obtenida de manos de un clérigo de Carlisle en 1825. Eran el macho Ponto y la hembra Old Moll. Afirmaba haber seguido, conscientemente, los principios de una estricta endogamia y, aunque este método de cría es despreciado por algunos criadores actuales, el éxito de su proceder pronto se haría evidente.

Setter InglésLaverack ya era sexagenario cuando comenzaron las exposiciones caninas de belleza, así que, comprensiblemente, sólo logró tener dos campeones. A su muerte en Whitchurch (Shropshire) en 1877, tres años después de la publicación de su libro sobre esta raza, tenía sólo cinco ejemplares. De todas formas, la sangre de sus perros se difundió a través de algunos de los grandes campeones de esta raza. Había exportado varios Setter Ingleses a EE.UU., donde algunos grandes ejemplares fueron criados a partir de sus perros. Se decía que los animales de Laverack eran excelentes para todas las tareas propias del campo. Tenían una resistencia increíble y podían trabajar casi desde la salida hasta la puesta del sol varios días seguidos. Pero también se decía que los Laverack eran mejores en las exposiciones de belleza que en el campo. Esta diferencia de opiniones podría deberse a que en EE.UU. el Setter Inglés estaba comenzando a diferenciarse en dos tipos: uno para los certámenes de belleza y otro para el campo. El primero era más rechoncho y tenía abundantes flecos y, en opinión de algunos, alejaba a la raza de su cometido como perro de trabajo.

Mr. Purcell-Llewellin, nacido en 1840, era amigo de Edward Laverack y sería igualmente importante en la historia de esta raza. Continuó con el trabajo de Laverack y logró un éxito todavía mayor, hasta que su propia línea fue conocida con el nombre de Setter Llewellin. Llevó a cabo muchos apareamientos experimentales y al principio tuvo Setter negros y fuego (actualmente conocidos como Gordon Setter o Setter Escoceses) y Setter Irlandeses, hasta que adquirió ejemplares excelentes de Laverack. De todas formas, en estos nuevos animales encontró «varias peculiaridades psíquicas, de hábitos y de instinto no satisfactorias e inconvenientes para cumplir con su ideal».

Como consecuencia, Llewellin realizó un mayor trabajo experimental cruzando Laverack puros con animales procedentes de los criaderos de Sir Vincent Corbet y de Mr. Satter. El resultado fue un Setter Inglés con calidad y belleza para las exposiciones caninas, mientras que sus logros en el campo nunca han sido superados. Llegados a la década de 1880, Mr. Purcell- Llewellin había conseguido grandes progresos con esta raza logrando justa fama, hasta el punto de que se sabe que rechazó una oferta de 1.200 libras esterlinas por un macho y de 1.000 libras esterlinas por dos de sus hembras. Sus animales eran muy buscados en EE.UU. y muchos de sus perros volvieron a ser exportados a Gran Bretaña. Al igual que Laverack, Llewellin falleció en Shropshire, pero ya estábamos en 1925, bien entrado el siglo XX.

El Setter Inglés en los primeros certámenes

Desde la celebración de la primera exposición canina de belleza oficial en 1859, aparte de las que se celebraban en los patios traseros de las tabernas y mesones, siempre participaban Pointer y Setter en distintas clases, aunque otras razas no estaban representadas. En 1861 había clases específicas para Setter Ingleses, y desde entonces hasta 1892, de los 25 campeones que había conseguido esta raza, no menos de 11 eran de la línea Laverack pura. Varios criaderos importantes fueron fundados con animales Laverack, los cuales proporcionaron una base firme para que la raza continuara con sus logros hasta la época actual.

La fundación del primer club de la raza

A medida que finalizaba el siglo XIX, algunos aficionados a esta raza se unieron con el objetivo de mejorar todavía más al Setter Inglés, tanto en su aspecto general como en su utilidad en el campo. En 1890 se fundó el English Setter Club, el cual organizó una prueba de campo en 1892. Uno de los jueces de esta primera prueba fue el eminente Mr. Purcell-Llewellin.

Los años de la guerra y posteriores

Al igual que con todas las razas, los años de la primera y la segunda guerras mundiales fueron tiempos difíciles para la cría del Setter Inglés, pero en 1946, el Setter and Pointer Club celebró una exposición canina en Blackpool. Las décadas posteriores a la guerra hicieron destacar a varios criaderos importantes y se fundaron nuevos clubes de esta raza, con lo que en la actualidad existen en Gran Bretaña siete sociedades caninas que se preocupan por el bienestar y el progreso del Setter Inglés.Setter Inglés

Actualmente existen criadores y aficionados al Setter Inglés en todo el mundo. Los primeros exponentes de esta raza y aquellos que fueron influyentes estarían orgullosos de sus esfuerzos.

El Setter Inglés en el arte

El artista francés François Alexandre Desportes (1661-1743) fue un gran pintor de animales. Durante muchos años fue historiógrafo de la caza, un cargo en la corte que le asignó Luis XIV. Sus cuadros difícilmente podían ser superados por su parecido con la realidad, y su boceto a lápiz titulado Perros y Perdices muestra unos perros muy parecidos al Setter Inglés actual.

Ha habido grandes cuadros de Setter Ingleses a lo largo de los años, y Philip Reingale fue uno de los artistas más meticulosos en sus retratos de perros y dibujó con gran maestría a esta raza a finales del siglo XIX. George Earle y Richard Ansdell son otros artistas de ese siglo que retrataron a esta raza y que son famosos por sus cuadros.

En todas las épocas y casi en todas las culturas, los pintores incluyeron a los perros en sus composiciones, bien como motivo principal o como acompañantes en retratos o pinturas bucólicas o de caza. Precisamente gracias a estas pinturas, ha sido posible reconstruir el aspecto que tenían determinadas razas en tiempos pasados, lo que ha permitido seguir su evolución y establecer sus orígenes con gran seguridad.

Si deseas saber más sobre el Setter Inglés te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Setter Inglés Serie Excellence:

Setter Inglés (Excellence) - Editorial Hispano Europea