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Mastín Napolitano

Características del Mastín Napolitano



  • Altura a la cruz: de 50 a 70 cm
  • Peso: de 50 a 70 kg (y más)
  • Capa: gris plomizo, gris, negra, leonada de diversos tonos con o sin atigraduras
  • Promedio de vida: unos diez años
  • Carácter: fuerte, con el instinto de protección muy desarrollado
  • Relación con los niños: buena
  • Relación con otros perros: dominante
  • Aptitudes: perro de guarda y de defensa de la familia
  • Necesidades del espacio: es necesario un jardín
  • Alimentación del Mastín Napolitano: cerca de 1 kg diario de alimento completo seco
  • Arreglo: nulo
  • Coste mantenimiento: muy elevado

Mastín NapolitanoCaracterísticas físicas

El extracto siguiente está tomado del Estándar del Mastín Napolitano aprobado por la FCI en 1989, donde se describen la apariencia general, la conformación, el equilibrio y la disposición: «El Mastín Napolitano es un perro de guarda y defensa por excelencia, de gran talla, poderoso y fuertemente construido, de apariencia majestuosa, robusto y valiente, de expresión inteligente, dotado de un carácter dócil y un correcto equilibrio mental, no agresivo, infatigable defensor de las personas y de las propiedades. La conformación general es la de un pesado braquimórfico, cuyo tronco es más largo que la altura a su cruz, armonioso en lo que respecta a la talla (heterometría) y los perfiles (aloidismo). La piel no se adhiere al tejido subyacente, sino que es abundante, con tejido conjuntivo suelto sobre todo el cuerpo, especialmente en la cabeza, donde forma arrugas y pliegues, y en el cuello, donde forma la papada». No puede encontrarse mejor descripción de este majestuoso animal.

La palabra «macizo» es la que mejor describe al Mastín Napolitano. El macho típico, que es un perro grande y poderoso, de cráneo macizo y braquicefálico, cabeza arrugada, huesos inmensos y cuerpo fornido, pesa entre 60 y 70 kilogramos y mide entre 65 y 75 centímetros a la cruz. La hembra es un poco más pequeña y pesa entre 50 y 60 kg. El Napolitano no es el más alto de todos los perros, pero en relación con su primo el Mastiff Inglés, parece ser, a menudo, más ancho y macizo, aunque más ligero. El perro adulto alcanza su altura límite alrededor del año de edad, aunque algunos ejemplares pueden crecer un par de centímetros o más después de haber cumplido el año.

El peso que corresponde al ejemplar adulto generalmente no se alcanza hasta que el perro tiene entre tres y tres años y medio de edad, y a veces más. Como todas las razas gigantes, el Napolitano es lento para madurar y su etapa como cachorro es larga. No se le considera maduro hasta que no ha cumplido los tres años. Por desgracia, este maravilloso animal, al igual que pasa con otras razas gigantes, no tiene una vida larga. La esperanza de vida del Napolitano es de entre ocho y diez años.

Al tener una capa densa, corta, firme y dura, de largo y tersura uniformes, en todo el cuerpo, el Mastín Napolitano es virtualmente un perro de «que no necesita plancha». No requiere demasiado acicalado excepto durante los dos periodos de muda, en primavera y otoño. Considero que una cuchilla de uso junto con un guante abrillantador resultan muy útiles para eliminar todo el pelo muerto. Los colores preferidos son el gris, gris plomo y negro, y también el marrón, amarillo y amarillo intenso (ciervo) con pequeñas manchas blancas en el pecho y la punta de los dedos. Todos estos colores pueden ser atigrados. Se toleran los tonos avellana, gris-tortuga e isabella. Todos los cachorros nacen con los ojos azules, pero luego, a los tres o cuatro meses de edad, cambian su color de acuerdo con el de la capa. La oreja natural del Napolitano es pequeña en relación con la talla del perro. Tiene forma triangular, está implantada sobre el arco cigomático (hueso del pómulo) y pende, plana y pegada al carrillo. Tradicionalmente cortada, forma un triángulo equilátero. El corte de las orejas no es un requisito para el perro de exposición, por lo que el Napolitano puede ser presentado con o sin orejas cortadas. La oreja cortada confiere al perro una expresión más alerta. La cola normalmente se corta a dos tercios de su longitud original, de modo que alcance o sobrepase ligeramente la punta del corvejón. La cola debe ser ancha y gruesa en la base, y adelgazarse ligeramente hacia la punta.Mastín Napolitano

Personalidad

El Mastín Napolitano es un perro fiel, pacífico y estable, no agresivo ni propenso a morder sin una buena razón. Gran guardián de la propiedad y de sus habitantes, es inteligente, vigilante, noble y majestuoso. No es infrecuente que sea obstinado, testarudo, independiente, voluntarioso y, a veces, tímido; sin embargo, los perros tímidos no deben destinarse a la reproducción. Cauteloso con los extraños y compañero amoroso para con su propia familia, el Napolitano necesita sociabilización, a fin de acostumbrarlo a diferentes personas, lugares y circunstancias. La mayoría de ellos prefieren ser caseros y no les gustan los cambios. La relación social con la gente es una necesidad, por lo que debe ser llevado fuera de sus predios y tocado y acariciado por tantas personas como sea posible cuando aún es un cachorro. Cuando la interacción resulte positiva, hay que llenarlo de elogios. La mayoría de los propietarios temen que altos niveles de sociabilización disminuyan su instinto como perro de guarda, pero nada está más lejos de la verdad. Este rasgo ha sido fijado en la raza durante siglos y no se modifica tan fácilmente. No obstante, es un imperativo que el dueño de un Napolitano nunca olvide los instintos naturales, fuertes y primitivos de su perro. Para poder criar a un buen ejemplar canino, el amo tiene siempre que estar alerta acerca de los pensamientos y de la conducta de su perro y sumar a esto una disciplina coherente y responsable, sin olvidar que sus reacciones son imprevisibles.

Debido al amor que siente el Napolitano por su casa y su familia, no será dado a vagabundear. Para él, su amo lo es todo y prefiere estar con él que hacer cualquier otra cosa. Es un perro que prefiere la compañía de su amo que la de otro perro o animal. Su Mastín Napolitano le seguirá a usted de habitación en habitación para tumbarse a sus pies y esperar su próximo movimiento. Para él, su amo es su mundo. Dicho esto, no nos sorprenderá que sea leal hasta el exceso. Unas pocas palabras agradables y unas cuantas palmadas cariñosas harán que usted se gane su amor para toda la vida.

Por naturaleza, los Napolitanos son perros dominantes y se les debe tratar teniendo esto presente. Es importante recordar que cada miembro de la familia, incluyendo los niños, tiene que exceder en rango al Napolitano en su posición como miembro del grupo. Por favor, tenga presente que éste es un perro para adultos, que no está diseñado para servir de entretenimiento a los chicos. Si lo que usted está buscando es un perro para los niños, que sea como su niñera y que retoce con ellos, entonces adquiera un perro de otra raza. Como regla general, ningún perro, grande o pequeño, debe ser dejado en compañía de niños sin la debida supervisión. Esto no supone sino un accidente potencial; si usted no es capaz de supervisar a su perro cuando se encuentra con los niños, entonces, por favor, sepárelo de ellos. Cualquier actividad, incluyendo el juego, entre un Napolitano y los niños, debe efectuarse en presencia de, por lo menos, una persona adulta. La mayoría de Napolitanos aman a sus hijos humanos y no los dañarían a propósito, pero, debido a su gran tamaño, pueden derribar a un niño pequeño y, quedar sobre él. El Napolitano merece y demanda respeto, tanto de los adultos como de los niños.

Generalmente, los Napolitanos son tolerantes con otros animales, pero no es recomendable que comparta la casa con otro perro dominante. Si se aloja juntos a dos Napolitanos del mismo sexo, puede que sea necesario separarlos cuando uno pretenda dominar al otro. Al poner juntos una hembra y un macho, es ella generalmente Mastín Napolitanoquien toma el mando, si es que el macho admite convertirse en un subordinado. Yo he visto a machos y hembras pelear por la dominancia dentro de su grupo. Y recomiendo, a partir de mi experiencia personal, que cada perro, macho o hembra, sea separado de sus congéneres cuando se les deje solos, para prevenir luchas y heridas de sangre. Realmente no vale la pena ver a su preciado tesoro mutilado o desfigurado, cuando a lo que usted aspira es al «Reino de la Paz».

Debido a su amor por la caza, el Napolitano perseguirá con frecuencia a corredores y ciclistas, aunque también se le conoce por su afición a cazar gatos y otros animales de movimiento rápido, como los conejos. Ésta es la razón por la cual es importante que sea adiestrado en obediencia y que su energía sea debidamente canalizada. A todos los perros hay que enseñarles lo que es una conducta aceptable; de modo que para el Napolitano, el adiestramiento en obediencia es una necesidad. La clave es la constancia. Con un perro de esta talla, es imperativo que el dueño tenga el mando en todo momento. Es una obligación que tiene para consigo mismo, para con su perro y para con las otras personas.

Los Napolitanos adoran mascar, así que, para aliviar este problema, es necesario proveerlos de varios tipos de huesos que no sean peligrosos, y de juguetes adecuados. Sin embargo, hasta que no sea posible dejar al perro solo en casa, es recomendable poner en práctica el adiestramiento con jaula.

Debe decirse que el Napolitano es el más sucio de todos los comedores. Sus belfos abundantes y sus enormes labios desparraman la comida por doquier, además de retener bocados escondidos mucho después de haber vaciado su plato. También necesitan cantidades significativas de agua y de comida y, con tanto comer y beber, viene el babeo. Todos los Napolitanos babean en alguna medida. Esta baba es una saliva espesa y viscosa que tiene la consistencia de la clara del huevo. La mayoría no babea todo el tiempo, aunque yo he tenido algunos (recuerdo, en particular, a tres machos) cuyas bocas parecían grifos abiertos. El babeo puede ocurrir –y también ocurre– en los momentos de nerviosismo y durante la estación cálida del año.

Otro agradable hábito del Napolitano –y que es común a todos los mastines– es el ronquido. Un Napolitano en sueño profundo, acostado apaciblemente en el primer piso de la casa, puede ser escuchado en la planta ¡a través de las tablas del techo! Esto, desde luego, no resulta ventajoso para los dueños que tienen el sueño ligero.

El Napolitano no es un perro para cualquier persona. Sobre todo, no es el perro para un dueño novel, y todo aquel que proyecte adquirir un Napolitano debe tener cierta experiencia con perros dominantes. No es el tipo de perro del cual se puede esperar que pase su vida entera aislado en un patio, con agua y comida, pero sin ninguna otra atención o sociabilización. Los Napolitanos necesitan atención, disciplina y compañía humana. Éste es un perro grande, vocinglero y desordenado, así que, para ser justos con él, por favor, estudie la raza cuidadosamente.

¿Perro de trabajo o de compañía?

El Mastín Napolitano es un guardián por naturaleza. Tratar de separar el perro de compañía del perro de trabajo, en esta raza, es imposible. Él está siempre de guardia –es su trabajo– y también lo estará mientras acompaña a su dueño. El Napolitano se toma muy en serio su tarea como perro de trabajo. Su apariencia fiera y su cabeza en forma de gárgola son argumentos bien disuasivos para intrusos y ladrones. Aunque aparenta ser lento y pesado, puede transformarse en un instante, cuando se trata de proteger su propiedad o de cumplir con sus obligaciones. Sin embargo, en general, es un animal de temperamento estable, que adora enroscarse para dormir en el sofá y reservar su energía para los momentos realmente necesarios.

Versatilidad y agilidadMastín Napolitano

La función del Napolitano es la de ser un guardián. Para eso se le ha criado y él cumple bien con su trabajo. Sin embargo, nosotros hemos ampliado los horizontes de esta raza majestuosa al situarla frente a nuevos y diferentes retos. En el trabajo de obediencia, los Napolitanos parecen desempeñarse bien dentro del marco de la clase, pero en las pruebas de obediencia formal no son perros de respuesta tan rápida como los Pastores Alemanes, Pastores Australianos, Golden Retriever y Shetland. En sentido general, se mueven más lentamente y son más contemplativos; parece casi como si consideraran las órdenes antes de ejecutarlas. Los jueces de obediencia están empezando a reconocer esto y es cada vez mayor el número de mastines que reciben calificaciones más altas en obediencia.

El Napolitano no constituye la mejor elección cuando buscamos habilidad y resistencia atléticas. Claro que hay algunos que destacan, pero son las excepciones. Correr junto a una bicicleta o hacer «jogging», no son su fuerte. Son perros pesados para su altura, y su vigor no es el mayor del mundo, por lo que se fatigan y acaloran fácilmente. A la mayoría de los Mastines Napolitanos les encanta nadar y la natación constituye para ellos una buena forma de ejercicio, porque resulta suave para sus miembros y articulaciones. Nunca se debe ejercitar demasiado a los cachorros, porque se dañarían sus articulaciones y ligamentos y, con ello, también su esqueleto. Para un cachorro pequeño, bastan los paseos cortos, y se deberá evitar que suba muchas escaleras. Los Napolitanos tienen una gran tolerancia ante el dolor y, por eso, las lesiones pueden pasar inadvertidas y no recibir, por consiguiente, el tratamiento adecuado.

Consideraciones acerca de la salud y enfermedades hereditarias

Uno de los rasgos particulares del Napolitano es su piel suelta y llena de arrugas. A pesar de lo que pueda sugerirnos su apariencia, este perro no sufre, generalmente, problemas cutáneos. Si se le mantiene limpio y libre de parásitos, no debe presentar problemas.

La demodecosis (sarna demodética) se presenta, por lo general, en ciertas líneas y está claro que los perros que posean sistemas inmunológicos débiles y que desarrollen esta enfermedad, deberán ser castrados o esterilizados y no utilizados para la reproducción. Los ácaros, que habitan en todos los perros, se multiplican de tal manera que provocan la caída del pelo, la formación de pústulas y el comienzo de la infección. Esto se observa, por lo común, en los cachorros, pero se ha visto también en hembras durante el periodo del estro y en algunos machos a la hora de alcanzar la pubertad. Su veterinario le puede recomendar la solución tópica apropiada y/o los antibióticos orales adecuados para esta irritación.

Tanto emocional como económicamente, el ácaro llamado Demodex hace estragos en el dueño y en el perro, pero una vez que el tratamiento ha terminado, todo vuelve a la normalidad. Sea consciente de que este problema es hereditario y de que cruzar animales que hayan sido propensosal Demodex y cuyos sistemas inmunológicos sean pobres, podría –y de hecho, es así– añadir padecimientos a la población canina, por desórdenes en la piel.

El ojo de cereza es un problema que se presenta en el Napolitano, pero no es exclusivo de esta raza. Es simplemente un prolapso de la glándula del tercer párpado. El Mastín Napolitanotejido conectivo suelto del Napolitano contribuye a esta afección. Dicha glándula, cuando está inflamada y enrojecida, puede ser eliminada bajo anestesia. Algunos veterinarios abogan por coser de nuevo la glándula bajo el tercer párpado, pero este procedimiento nunca ha tenido éxito en el Napolitano. Contrariamente al sentir popular, la extirpación de la glándula, si se hace correctamente, no produce el «ojo seco» o recurrencia. El tercer párpado debe ser dejado intacto.

Las displasias de cadera y de codo también se dan en el Mastín Napolitano. Complejas por naturaleza, estas dos afecciones son frecuentes en razas grandes y pequeñas. El Napolitano tiene articulaciones y tejido conectivo sueltos, pero una cosa es la laxitud de las articulaciones y otra muy distinta la displasia de cadera. Actualmente hay muchas recetas y medicamentos para aliviar los síntomas de esta anomalía. También hay varios procedimientos quirúrgicos para corregirla, pero todas las opciones deben ser discutidas con su veterinario sobre una base casuística. Resulta más que suficiente decir que únicamente los ejemplares hermosos y correctos deben ser utilizados para la reproducción.

Cuando el perro sufre un trauma en la rodilla, ocurre la «lesión del futbolista», que es la ruptura del ligamento cruciforme anterior. Esto puede suceder durante una carrera o al hacer un giro inadecuado con las patas traseras, así es cómo se produce la ruptura del ligamento que sostiene la rodilla. Se debe buscar un cirujano ortopédico competente para hacer esta operación. Después, lo que se recomienda es reposo y no subir escaleras.

La panosteítis (o cojera errante) aparece generalmente en cachorros que tienen entre 4 y 18 meses de edad y, con frecuencia, se alivia cuando el perro alcanza la edad de dos años. Los síntomas son cojera, dolor que alterna entre una pata y otra, así como dificultad a la hora de saltar o de levantarse. El tratamiento recomendado es reposo, junto con algunos medicamentos antiinflamatorios.

El entropión (párpado vuelto hacia dentro) y el ectropión (párpado vuelto hacia fuera) aparecen en algunos ejemplares. Estos problemas también pueden ser corregidos quirúrgicamente, si no están demasiado avanzados, en el caso de los cachorros.

El Napolitano tolera mejor el clima frío que el cálido. Por eso, es muy fácil que sufra golpes de calor e insolaciones. El agua y la sombra son imprescindibles para los perros que permanecen fuera de la casa. Dejarlos dentro ayudará a mantenerlos frescos durante el cálido verano. Muchos Napolitanos han muerto porque sus dueños no les proporcionaron las condiciones apropiadas para su supervivencia bajo temperaturas cálidas y húmedas. A pesar de ser un perro de pelo corto, el Napolitano puede tolerar con facilidad el frío durante la temporada invernal, siempre y cuando tenga donde guarecerse. Su lecho puede –y debe– tener paja, puesto que le da calor, es cómoda y no se destruye fácilmente.

Otro punto a considerar en el Mastín Napolitano es su poca tolerancia a la anestesia y a los tranquilizantes. Muchos ejemplares han muerto en la mesa de operaciones debido a una sobredosis de anestesia. El veterinario debe ser advertido acerca de esto, antes de acudir a la cirugía. Los tranquilizantes deben suministrarse, igualmente, con mucho cuidado. Siempre habrá tiempo para incrementar la dosis, pero una vez que el medicamento haya sido ingerido será difícil y casi imposible revertir la situación.

No son éstos los únicos problemas de salud que pueden afectar al Mastín Napolitano. Tenemos además, entre otras, las afecciones producidas por parásitos, tanto internos como externos.

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