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Alaskan Malamute

Historia del Alaskan Malamute


Alaskan MalamuteEl Alaskan Malamute es uno de los más antiguos y admirados perros de trineo del Ártico. Estos potentes animales de trabajo son originarios de las regiones norteñas del continente norteamericano y fueron criados primariamente por la tribu inuit a finales del siglo XIX.

Estos perros fueron usados originalmente para el arrastre de pesados trineos durante largas travesías y en condiciones en extremo difíciles impuestas por las severidades del invierno polar. La raza deriva su nombre de un grupo distintivo de esquimales, conocidos por entonces como «Mahlamuits» o «Mahlemuts».

Se piensa que esta tribu inuit tuvo su primer asentamiento a lo largo de la costa de Kotzebue Sound, situada en la parte norte del occidente de Alaska. La supervivencia de los pueblos esquimales de entonces dependía en gran medida de los perros. Eran utilizados para transportar alimentos, provisiones y otras pertenencias imprescindibles.

En tal sentido, el uso del trineo tirado por un equipo de perros Malamute, era esencial para el traslado de carne desde la zona de caza hacia los campamentos de los inuit. La extraordinaria severidad del invierno polar ártico forzaba casi permanentemente a este pueblo a recorrer grandes distancias para encontrar los alimentos y las provisiones imprescindibles para su supervivencia.

Por entonces, el Ártico era una de las áreas más difíciles de habitar. El Alaskan Malamute se convirtió así en una de las posesiones más valoradas en aquellas condiciones de temperaturas gélidas, nevadas permanentes y escasez de recursos. Su fortaleza, resistencia y naturaleza obediente, amén de sus cualidades como perro de trineo,lo convirtieron en vital componente de la supervivencia de los esquimales.

Junto a su habilidad para transportar pesadas cargas en largos remolques sobre nieve o hielo, los Alaskan Malamutes eran también apreciados por sus magníficas dotes como cazadores. No era inusual verlos cazar osos polares, alces, lobos, morsas y cualquier otro gran y fiero depredador que, o bien intentase
atacarles en sus largos viajes, o resultara necesario como alimento. La combinación de su apariencia lobuna con la habilidad para trabajar en equipo a la hora de matar a grandes depredadores parece ser el origen del apodo de «perros-lobos» con que también se les conoce. Es más probable, incluso, que el apodo se haya acuñado al observar la existencia de cruces con los lobos. Hay indicios de que los Alaskan Malamute ayudaban a los esquimales inuit localizando respiraderos en loslugares donde se situaban las focas en busca de oxígeno.

Muchos historiadores cinófilos están convencidos de que el Alaskan Malamute está emparentado con otras razas del Ártico, como el Siberian Husky, el Samoyedo y otros perros esquimales similares de Groenlandia y de la península del Labrador. Al igual que el resto de sus parientes caninos, la raza era apreciada por sus cualidades para sobrevivir bajo las más crudas condiciones con una mínima cantidad de alimento.

Los primeros especímenes de la raza variaban en tipo y conformación dependiendo de las condiciones a las cuales estuvieran expuestos. El tipo de terreno, la cantidad de nieve y la manera en que los perros eran utilizados y tratados influían profundamente en su aspecto y comportamiento. El pelaje difería en longitud y textura, y la longitud de la cabeza, el hocico, las patas y otros rasgos distintivos también variaban de un perro a otro.Alaskan Malamute

La popularidad del trineo de perros y su influencia en la raza

La tracción con el uso de perros fue muy popular durante un tiempo relativamente largo. La Fiebre del Oro de Alaska de finales del siglo XIX y principios del XX atrajo equipos de trabajo de toda Alaska y el Yukón. Aunque en los equipos de trabajo con trineos participaban otras razas árticas, el Alaskan Malamute fue rápidamente reconocido por sus formidables características. Su grueso pelaje, resistencia física, inteligencia y habilidad para el trabajo eficiente bajo las más adversas circunstancias lo hicieron muy superior a sus parientes caninos del Ártico, como líder de grupo. Durante esta época la gente que venía de todas las regiones de los Estados Unidos se agrupaba en Alaska buscando el oro que había sido descubierto por primera vez en 1896 en el Pico de Bonanza, en el Klondike. La demanda de perros de esta raza fue abrumadora y la cabaña se agotó rápidamente.

Cuando los «mushers» de la época de la «fiebre del oro» no estaban ocupados tras las riquezas, organizaban carreras de trineos. Como pasatiempo favorito, estas carreras pronto devinieron en el deporte por excelencia, y se hicieron muy populares, en las cantinas de las aldeas, el juego y las apuestas asociadas a ellas. La popularidad fue tal que en 1908 se constituyó el Kennel Club de Nome, institución que asumió la responsabilidad de auspiciar la carrera de perros de trineo «Todo-Alaska», que cubría más de 600 kilómetros. Personas de todas partes de Alaska y sus vecindades reunían sus trineos y los perros más veloces que podían encontrar para tomar parte en las apuestas. Los ganadores de estas pruebas obtenían un magnífico reconocimiento y premios en metálico,además de convertirse instantáneamente en celebridades de la región y más allá de ésta.

De forma parecida a los reconocidos héroes y celebridades deportivas de hoy, las estrellas de las carreras de trineos de entonces gozaban de gran fama en Alaska y en los Estados Unidos. Scotty Allen, John Johnson y Leonhard Seppala fueron sólo unos pocos entre los mejores conductores y entrenadores de aquella época. Scotty Allen fue particularmente importante para este deporte, pues fue el alma de la primera carrera oficial, conocida como «All Alaska Sweepstakes» (lotería de Alaska).

Expansión y reconocimiento de la raza

La expedición encabezada por Richard E. Byrd fue una de las más grandiosas expediciones polares con trineos tirados por perros a principios del siglo XX.

Byrd era oficial de la aviación naval y quería convertirse en la primera persona que sobrevolara el Polo Sur. Durante la expedición, necesitaba equipos de perros para trasladar su equipo a través de catorce kilómetros de terreno helado. Arthur Walden organizó el equipo de perros de la expedición y reunió muchos de los mejores perros de diferentes lugares para llevar adelante este propósito. Los perros acarrearon alimentos, carbón y otros suministros importantes para los geólogos y el resto de los participantes. El viaje de Byrd cubrió en su totalidad 2.370 kilómetros y la bienvenida a su regreso al hogar fue calurosa. Esta expedición contribuyó aún más al reconocimiento de esta ra-za y fue la primera de muchas que vendrían después.

Alaskan MalamuteAlgunos años más tarde, el ya almirante Richard Byrd conduciría una segunda expedición antártica. Una vez más, Byrd financiaría la mayor parte del viaje; su propósito era similar al del primero, y el interés se concentró en la investigación científica y el estudio de la climatología antártica. El capitán Michael Innes-Taylor fue designado como conductor de los perros de esta nueva expedición.

No pasó mucho tiempo antes de que las magníficas cualidades y el creciente reconocimiento del Alaskan Malamute dieran lugar a una alta demanda de perros de esta raza, lo que condujo, eventualmente, a su expansión fuera de la región ártica. Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno francés necesitaba imperiosamente poyo para las tropas que combatían contra Alemania. Éstas habían quedado totalmente desabastecidas debido a las malas condiciones del tiempo y se encontraban imposibilitadas de recibir los recursos que necesitaban de manera desesperada. Bajo esta seria situación, los franceses solicitaron la cooperación del Kennel Club de Nome, que envió 450 Alaskan Malamute, sus trineos y el resto del equipamiento para el rescate.

Por esa misma época ya se ultimaban los planes en Estados Unidos para la primera carrera internacional de trineos con perros. La competición, que atrajo la atención mundial, tuvo lugar en 1922 en el Estado de New Hampshire. La carrera fue tan popular que muchos consideran que influyó en el establecimiento de las bases de cría fundacionales del Alaskan Malamute y del Siberian Husky.

Arthur Walden, quien luego sería el primer presidente del Club de Perros de Trineo de Nueva Inglaterra, resultó ganador de la carrera.

En 1925, los servicios del Alaskan Malamute fueron solicitados una vez más por la pequeña aldea de Nome, Alaska. Se necesitaba que los perros trasladaran suero a esa región para el tratamiento contra la difteria que los asolaba. El viaje de casi 1.000 kilómetros desde la aldea de Nenana a Nome fue encabezado por Leonhard Seppala y sus Siberian Huskies. Seppala y su perro guía «Togo» fueron responsables de la mayor parte del trabajo durante el largo y escabroso viaje. Sin embargo, un caballero llamado Gunnar Kassen y su perro líder «Balto», un Alaskan Malamute, se llevaron la fama del éxito. De hecho, una estatua de Balto aún se yergue en el Central Park de Nueva York, en honor del perro y del conductor del equipo por sus grandes esfuerzos durante el traslado del suero.

Reconocimiento de la raza en Estados Unidos

El Alaskan Malamute fue aceptado por primera vez en el libro de orígenes genealógico del American Kennel Club, en 1935. El 17 de abril de 1935 se organizó el Club del Alaskan Malamute, con Milton Seeley como primer presidente.

Milton y su esposa Eva se habían familiarizado con la raza gracias al famoso conductor Arthur Walden, y su admiración por ella aumentó rápidamente. En 1931 se quedaron con los ejemplares del criadero Chinook cedidos por Kate y Arthur Walden y así comenzaron su relación definitiva y permanente con el Alaskan Malamute y el Siberian Husky. Los Walden y los Seeley se convirtieron en íntimos amigos y fueron absolutamente cruciales para el desarrollo y popularidad de la raza tal y como hoy la conocemos.

Los Seeley se convertirían en los criadores y propietarios del primer campeón Alaskan Malamute. Este perro fue también el primer Malamute registrado por el American Kennel Club. Su nombre era Ch. Gripp of Yukon. Otros dos perros registrados entonces fueron Rowdy of Nome y Taku of Kotzebue. Al principio, los perros de origen desconocido eran admitidos para el registro si podían sumar una cierta cantidad de puntos en las exposiciones caninas. Esta regla luego fue cambiada para permitir la cría con perros no registrados que pudieran ganar un campeonato. El campeón Ch. Kim of Kotzebue, propiedad de Art y Natalie Hogdens, fue el segundo que ganó un campeonato en 1944.Alaskan Malamute

Hacia los años de 1950 los Seeley, y su reconocido afijo «Kotzebue», se habían convertido en la mejor baza para la fundación y el aspecto del Alaskan Malamute como raza. Sus perros habían formado parte de las expediciones del almirante Byrd y fueron usados en ambas guerras mundiales para el traslado de suministros militares y también como perros de búsqueda y rescate. La raza había probado su valía de forma clara.

Después de la segunda guerra mundial, aparecieron varios criadores con sus propias líneas de cría, que desempeñaron un buen papel en el desarrollo de la raza. Paul Voelker y el criadero M’loot estuvieron entre estos criadores influyentes. Uno de los más famosos perros M’loot fue Gentleman Jim, quien sirvió durante la segunda guerra mundial y tiene su reconocimiento en el Salón de la Fama del Trabajo. Gentleman Jim fue muy influyente en los primeros pedigrees del Alaskan Malamute. El criadero de Voelker se hizo mundialmente famoso por sus valiosos perros de trineo, y muchos otros criaderos se formaron también alrededor de las líneas M’loot.

Otros perros influyentes se derivaron de las líneas Husky-Pak, Red Horse y Hinman-Irwin, que se convirtieron en parte importante de los cimientos del Alaskan como raza. Toro of Bras Coupe fue el más grande progenitor de entonces.

El Alaskan Malamute en el Reino Unido

El Alaskan Malamute nunca ha sido una raza de especial preferencia en el Reino Unido si se toma como referencia la popularidad que ha disfrutado en otros países europeos. Las primeras importaciones de Alaskan Malamute de produjeron en 1959. Bajo el afijo «Kananak», los americanos William y Barbara Preston introdujeron tres perros (dos hembras y un macho). Estos perros fueron Pawnee Flash of North Wind y Preston’s Cheechako y su hija.

En 1964 se constituiría el Club del Alaskan Malamute en el Reino Unido. En sus inicios contó aproximadamente con 100 miembros, pero el número de participantes ha ido creciendo sostenidamente desde su formación. Entre los ejemplares más sobresalientes que han sido introducidos en ese país se encuentran Can. Ch. Malnorska’s Danikka of Highnoon; Am. Ch. Fire´n´Ice in Conclusion CD. y, más recientemente, Can Ch Oopik’s Winter Excellence; este último fue el primer Alaskan Malamute que ganó el Grupo de los Perros de Trabajo en una Exposición de Campeonato, y también fue el primero en ganar el título de Mejor de la Exposición. Ello representó la consagración de la raza en el Reino Unido.

Popularidad de la raza en el resto del mundo

La popularidad del Alaskan Malamute se ha extendido a muchos países del mundo. Canadá, Bélgica, Francia, Holanda e Italia respetan sus habilidades como perro de tiro tanto como su valor de perro de trabajo. En algunos países se efectúan carreras con equipos de trineos cada fin de semana y se valoran como un pasatiempo muy popular. En España la prueba llamada Pyrenne gana año tras año una fama cada vez mayor.

Si deseas saber más sobre el Alaskan Malamute te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Alaskan Malamute Serie Excellence:

Alaskan Malamute (Excellence) - Editorial Hispano Europea