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Historia del Siamés

Historia del Siamés


SiamésEl Siamés, el príncipe de los gatos, tiene una historia que precede a los documentos escritos. Esta joya oriental se encontraba entre las primeras razas que surgieron durante los años en que se fue estableciendo la afición por los gatos. Tras pasar algo más de un siglo desde aquellos tiempos, el Siamés ha demostrado ser el más popular de los felinos domésticos. Ha transmitido su indeleble tipo a todos los gatos del mundo. Muchas razas actuales se crearon, en mayor o menor medida, mediante cruces con él. El Ragdoll, el Sagrado de Birmania, el Mandarín, el Thai, el Tonkinés, el Bombay, el Ocicat, el Snowshoe y el Balinés son ejemplos de tales razas.

Además, el famoso patrón de color del Siamés ha sido transferido a muchas razas, entre las que se incluyen sus dos famosos coetáneos: el Persa y el Británico de pelo corto. Para un aficionado normal a los gatos, es la raza más conocida en todo el mundo, aunque puede que los propietarios de un Persa pongan esto en tela de juicio. No obstante, y a su vez, el Siamés ha sido cruzado con otras razas para ampliar su gama de colores.

Cuando cualquier mascota obtiene una gran popularidad, es mucho más probable que se vea sujeta a unos patrones de desarrollo cambiantes que puede que no afecten a otras razas. Éste ha sido ciertamente el caso del Siamés, que ha sido objeto de fuertes controversias en lo que a él concierne. En la actualidad, el aspirante a propietario puede escoger entre tres tipos básicos. Actualmente, el más numeroso, especialmente en el círculo de las exposiciones, es el Siamés moderno o de cara en forma de cuña, pero los tipos de tiempos pasados, aunque raros, siguen estando presentes y están obteniendo una popularidad creciente: se les conoce con los nombres de Thai (con la cabeza en forma de manzana).

El libro de poemas del gato

SiamésEl texto más antiguo del mundo que ofrece detalles sobre numerosas variedades de gatos y sobre cómo criarlos se conoce con el nombre de Libro de Poemas del Gato (Tamra Maew). Se desconoce la fecha exacta en la que se escribió e ilustró el original de este manuscrito, parecido a un acordeón. El texto y los dibujos fueron copiados varias veces en pergamino a lo largo de los años. Como consecuencia, el texto y los dibujos de cada ejemplar variaban ligeramente, pero las primeras copias se han datado en el periodo Ayutthaya de la historia de Siam (Tailandia) que va desde 1350 hasta 1767.

El tratado muestra 17 variedades de gatos «buenos» y 5 que se consideraba que traían mala suerte. Se considera que estas obras suponen las primeras referencias a la raza siamesa. Es interesante apreciar que las ilustraciones de las varias copias de los poemas indican, todas ellas, que la raza tenía una menor coloración en la cara y los pies que los ejemplares actuales.

El Siamés en Europa

La primera ilustración de un Siamés en Europa parece ser un grabado (de alrededor de 1793) realizado por Peter Simon Pallas (1741-1811). Pallas era un afamado naturalista que pasó muchos años en Crimea. Su ilustración del Siamés muestra un tipo rechoncho con unos extremos corporales oscuros obvios y unas orejas un tanto cortas en comparación con los ejemplares actuales. Por supuesto, la raza vivió fuera de Siam mucho tiempo antes de que empezara a ser conocido en Inglaterra.

En 1871, el Siamés hizo su aparición en la primera exposición felina importante del mundo, que se celebró en el Crystal Palace de Sydenham (Londres) el 13 de julio. Considerada como de mal agüero por algunos, esta fecha resultó ser muy afortunada para los aficionados a los gatos. Fue este evento el que realmente hizo que se encendiera la llama del interés por la afición a los gatos. Su organizador, Harrison Weir, se convirtió en un famoso personaje en el mundo felino.

Entre los gatos que se podían observar había un par de Siameses. Éstos aparecieron ilustrados, junto con otros ejemplares premiados, en el periódico The Graphic nueve días más tarde. Un periodista escribió: «eran unos ejemplares de color leonado claro, con las patas de color negro azabache: unos gatos no-naturales como propios de una pesadilla». Otro dijo que eran «singulares y elegantes con sus dos tipos de pelaje, con sus orejas con las puntas negras y unos ojos azules con las pupilas rojas».

Sabemos pocas cosas más sobre estos gatos (quién era su propietario o sus orígenes). En los años posteriores, se celebraron muchas otras exposiciones felinas que tuvieron un gran éxito en Gran Bretaña, además de en otros países No obstante, el número de Siameses presentados continuó siendo pequeño. En 1889, Harrison Weir constató que sólo se habían presentado 19 Siameses distintos en las exposiciones del Crystal Palace.

A veces se dice que la raza siamesa de Occidente se desarrolló a partir de una reserva genética muy pequeña (posiblemente no más de 20 ejemplares). No obstante, esto no es totalmente seguro, aunque puede tener una base cierta si se aplica a los primeros años del desarrollo de esta raza.

En realidad, una vez que el Siamés comenzó a tener un seguimiento importante durante los primeros años del siglo XX, muchos ejemplares fueron exportados desde Siam a Gran Bretaña. Como siempre, cuando cualquier mascota empieza a ganar popularidad, siempre hay una avalancha de gente que aprovecha la oportunidad para obtener beneficios rápidos. Esto fue así en los primeros años de la afición por los gatos, al igual que sucede en la actualidad.

La conexión con la realeza

SiamésProporcione a cualquier raza felina algún tipo de conexión mística, sagrada o real y esto ayudará a generar interés por dicha raza. El Siamés, mucho más que cualquier otra, siempre ha estado estrechamente relacionado con la realeza y la religión, en este caso el budismo. En los primeros tiempos fue conocido con el nombre de Gato Real, Sagrado o de Templo de Siam. Se decía que sólo la nobleza o los templos podían ser propietarios de ejemplares de esta raza. No se permitía su exportación a no ser que se tratara de un obsequio especial para un dignatario extranjero. Entre lo que se dice y la verdad, siempre habrá determinada relación y no siempre resulta fácil separarlos.

Los primeros Siameses que llegaron a Gran Bretaña fueron regalos para el vicecónsul británico Edward B. Gould por parte del rey Chulalongkorn (Rama V), que gobernó en Siam desde 1869 hasta 1910. La pareja de gatos llegó a Gran Bretaña en 1884 al cuidado de Owen Gould, hermano del vicecónsul. Fueron entregados a una hermana suya, Mrs. Veley, que exhibió su descendencia en la exposición del Crystal Palace de 1885, donde uno de ellos obtuvo el galardón al Mejor de la Exposición.

Durante los siguientes años, Mrs. Veley importó muchos ejemplares (a través de su hermano) de Siam, para hacer frente a la creciente demanda de ejemplares de estos felinos que se habían puesto muy de moda. En 1901 se convirtió en la cofundadora del Siamese Cat Club.

Muchos expertos actuales en cuestiones felinas han puesto en duda la historia sobre el regalo real. En primer lugar, Gould nunca dijo tal cosa, aunque sí es cierto que era el propietario de los gatos. Además, su hermana dijo años más tarde que su primer Siamés (de nombre Mia) le había costado a su hermano sólo tres ticales (que entonces equivalían a 0,46 euros actuales). El hecho de que Mrs. Veley fuera capaz de comenzar a importar muchos gatos de Siam, al igual que hicieron otras personas en esos tiempos, nos explica su historia.

Aunque el Siamés era, sin duda, tenido por la nobleza, ésta no tenía en modo alguno su monopolio. Los relatos de la gente que viajó a Siam durante la década de 1930 aclararon que muchas personas, incluso extranjeros, tenían Siameses como mascotas. No había tipos felinos especiales asociados con la realeza ni ninguno que estuviera especialmente relacionado con los templos. Esta visión apoyaba los comentarios hechos por la legación siamesa muchos años antes como respuesta a las investigaciones realizadas, a este respecto, a principios del siglo XX, por parte del Siamese Cat Club.

SiamésEl tipo de Siamés más común habría tenido sin duda un alto porcentaje de ejemplares con la cola torcida y con estrabismo (bizcos). Por comparación, el tipo más regio mostraría una incidencia mínima de estos problemas. Ambas faltas eran conocidas por los aficionados que leyeron El Libro de Poemas del Gato, y se sabía que no eran deseables y que estaban asociadas con la mala suerte.

En 1878, la casa real de Siam regaló un gato a Lucy Hayes (esposa del entonces presidente de EE.UU.), vía el cónsul general estadounidense. El gato llegó a EE.UU. en 1879, pero murió más tarde ese mismo año. Así pues, sabemos que existen verdades, exageraciones y mitos en las historias transmitidas en torno al Siamés. No hay duda de que los primeros criadores tenían mucho a ganar propagando las historias sobre la relación de esta raza con la realeza. Rechazaron con presteza cualquier relato que pusiera en tela de juicio la imagen establecida que estaban creando para esta raza.

La difusión del Siamés

Conforme el siglo XX iba avanzado, el Siamés estaba ganando popularidad rápidamente. Llegaron animales reproductores a EE.UU. durante los últimos años del siglo XIX. En Francia se importaron animales de esta raza al mismo tiempo de su aparición en Gran Bretaña. Se puede obtener una medida de su progreso en Francia por el hecho de que en la quinta exposición del Jardin d’Acclimatation de París de 1901, unos 37 gatos de los 256 expuestos eran Siameses. En Australia esta raza hizo su aparición en la Gran Exposición Anual del Victoria Poultry and Kennel Club en 1901. En esos tiempos la raza recibía el nombre de Siamés Real.

En 1901 también se pudo ver a esa raza en la exposición felina de los Reales Jardines Zoológicos de Copenhague (Dinamarca). En Alemania, el Siamés no apareció hasta principios de la década de 1920. Se dice que los dos Gatos Siameses de Templo exhibidos en la exposición felina de Nuremberg fueron los primeros de esta raza que pudieron verse en ese país. Es difícil creer que esto pueda ser verdad. A medida que avanzó el siglo XX, los Siameses se hicieron cada vez más populares en las cada vez más numerosas exposiciones felinas, haciendo que esta raza fuera progresivamente más conocida por el público.

El desarrollo inicial de la raza

SiamésLos primeros Siameses importados eran muy distintos de los ejemplares actuales. Tenían un cuerpo más robusto, una cabeza más redonda y una capa más densa y resistente a las inclemencias meteorológicas. En el estándar que Harrison Weir preparó para esta raza en 1892, la capa recibe el apelativo de «lanosa ». La cría de muchos de los primeros ejemplares resultó difícil. Aquellos que no estaban fascinados por el Siamés destacaron rápidamente que su temperamento también dejaba mucho que desear. Como contraste, en 1895, Harrison Weir ensalzó sus virtudes como una de las razas más importantes que habían sido introducidas en las Islas Británicas.

Una vez se organizó el Siamese Club de Inglaterra, éste redactó su primer estándar en 1902. El estándar permaneció prácticamente intacto hasta 1980, cuando el Siamese Club de Inglaterra introdujo numerosas revisiones para que estuviera a la altura de los cambios que se habían dado a lo largo de los años en el aspecto de la raza. En EE.UU., el estándar británico fue revisado en 1927 para adaptarse mejor a los gustos de la afición felina americana.

Éxito en la década de 1950 y 1960

Tras los desastres propios de la segunda guerra mundial, la afición felina en Gran Bretaña se volvió a reorganizar rápidamente. Se suministraron Siameses británicos a muchos países europeos cuyos ejemplares de esta raza se habían visto diezmados por la guerra. Hacia la década de 1950, el Siamés estaba retando al Persa en ser la raza felina más popular en Gran Bretaña. En los últimos años de dicha década, se convertiría en la raza número uno durante algunos años. En el transcurso de las décadas de 1960 y 1970, un ejemplar que dio un verdadero empujón a la raza fue Jason, el gato del programa Blue Peter de la BBC. Sus apariciones en la exposición felina nacional siempre atraían una enorme atención.

Echando la vista atrás, puede discutirse sobre si la década de 1960, en concreto, supuso la época dorada de esta raza. El tipo moderno era más elegante y había sustituido al tipo corporal anterior. Los problemas de las colas torcidas, el estrabismo y la dificultad para la cría eran en gran medida un asunto del pasado. El número de exposiciones felinas aumentó y continuó haciéndolo durante la década de 1970. Parecía que todo el mundo estaba encantado con el Siamés.

Al principio de esta época, Ch. Inwood Shadow (propiedad de Mrs. McGregor), una fabulosa hembra, estaba siendo ensalzada como ejemplo supremo del aspecto que debía tener un Siamés. Al final de esta época nacería otro gato maravilloso. Se llamaba Kuala Caru y se convertiría en uno de los pocos ejemplares que obtendría el título de campeón de campeones. Estaba todavía ejerciendo como semental cuando tenía 16 años. Murió a los 18 años de edad en 1985.

Los nubarrones

SiamésA pesar de los grandes pasos en favor de la popularidad de la raza durante la década de 1960, el enorme crecimiento en la popularidad del Siamés no estuvo falto de críticas. La famosa criadora Kay Hill, entre otros, ya decía a principios de la década de 1960 que la cuestionable resistencia y calidad de algunas líneas de cría estaba comenzando a dar lugar a problemas no deseados. En 1962 dijo que «el resultado aparecerá tarde o temprano es algo seguro (los gatos se encargarán de hacérnoslo ver)». Ese mismo año, el presidente del Siamese Cat Club de Inglaterra, Sir Compton McKenzie, dijo que «ciertos criadores estaban echando a perder al Siamés del mismo modo en que se habían estropeado ciertos perros de caza... con el objetivo del éxito en las exposiciones de belleza».

Los últimos años

Durante los «años dorados» se estaban introduciendo nuevos colores en el Siamés. Éstos provocaron un considerable debate. En EE.UU. dio lugar a la creación de una nueva raza, la Colorpoint Shorthair, pero en Gran Bretaña estos ejemplares fueron aceptados como pertenecientes a la raza Siamesa. Desde aquellos tiempos, se han añadido nuevos colores para que el aspirante a propietario disponga de un amplio surtido donde elegir.

Desde el punto de vista de su tipo, el Siamés ha continuado haciéndose, desde la década de 1980 hasta el momento actual, más y más esbelto, especialmente en EE.UU. Durante ese mismo periodo, el número de inscripciones en el libro de orígenes genealógico ha descendido constantemente a ambos lados del Atlántico. Así, con unas cifras que disminuyen cada año, no es necesario ser un matemático para ver que en los próximos años esta raza se verá superada por el British Shorthair, a no ser que las cosas cambien.

Si deseas saber más sobre el Siamés te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Gato Siamés:

Gato Siamés - Editorial Hispano Europea





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