Las serpientes pueden ser mascotas fascinantes para familias con niños, siempre que se elija la especie adecuada y se establezcan normas claras de manejo. Las mejores serpientes para principiantes y familias son dóciles, de tamaño manejable y con necesidades de cuidado relativamente sencillas.
La pitón real es la serpiente doméstica más recomendada para principiantes y familias. Son de tamaño moderado (1,2-1,5 metros en adultos), tienen un temperamento generalmente tranquilo y toleran bien el manejo una vez acostumbradas. Se alimentan de ratones congelados, lo que es más sencillo y seguro que ofrecer presas vivas. Su principal particularidad es que pueden pasar períodos largos sin comer, especialmente en invierno o durante la muda, lo que a veces preocupa a los nuevos dueños: es normal.
La serpiente del maíz es quizá la más popular en España después de la pitón real. Es pequeña (90-120 cm), muy activa, de colores vistosos y con un carácter dócil que la hace ideal para niños que quieren manejar a su mascota. Es una excelente escaladora, por lo que el terrario debe estar bien cerrado. Se alimenta fácilmente de ratones descongelados y es resistente a variaciones moderadas en la temperatura.
Robusta, de temperamento estable y con patrones de color muy atractivos (anillos blancos y negros o marrones). Alcanza entre 90 y 120 cm. Es importante saber que las lampropeltis comen otras serpientes en la naturaleza, por lo que nunca deben mantenerse con otras especies. Son longevas (15-20 años) y relativamente fáciles de cuidar.
Aunque estas especies no son peligrosas para personas sanas, hay normas básicas que los niños deben aprender desde el primer día:
El terrario, las lámparas de calor (y UVB en algunas especies), el termómetro, el hidrómetro, los escondites y el suministro de presas congeladas deben estar listos antes de que llegue la serpiente. El estrés del transporte ya es suficiente: llegar a un terrario no preparado es perjudicial. Adquiere siempre tu serpiente a través de criadores registrados o tiendas especializadas, no en mercadillos ni plataformas sin garantías sanitarias.
Una pitón real puede vivir 30 años. Una serpiente del maíz, 20. Antes de comprar una serpiente para tus hijos, asegúrate de que estáis preparados para el compromiso que supone: el animal seguirá necesitando cuidados cuando tus hijos se vayan de casa.