El embarazo psicológico (la pseudogestación) - mundoAnimalia.com
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para asegurarte una mejor experiencia. Al usar nuestro servicio, aceptas el uso de las mismas. Pulsa para ver más información sobre las cookies. Cerrar

Close¿Tienes mascotas?

¡Comparte sus fotos!

Regístrate ya

Regístrate gratis Accede a tu cuenta

Preguntas frecuentes Atención al cliente

0 productos

Comprar

Inicio » Artículos » Artículos sobre Perros » Artículos de Salud y Alimentación de Perros » El embarazo psicológico (la pseudogestación)

El embarazo psicológico (la pseudogestación) Comentar (4)

Embarazo psicológicoLa pseudogestación es lo que coloquialmente y entre los neófitos se da por llamar “embarazo psicológico”. Sin embargo no es nada psicológico, sino que es una condición o estado fisiológico y, por lo tanto, normal en la perra.

Actualmente, y tras dieciséis mil años de domesticación, esta situación, patología, estado orgánico o como usted veterinario o propietario lo quiera llamar está tendiendo a aparecer cada vez menos, debido precisamente a que los perros ya no son salvajes. El vivir en hogares o criaderos les exige cada vez menos el tener que “buscarse la vida”, por ejemplo para tener que ayudar a otra hembras en la cría. Sin embargo sí que nos valemos de esta aptitud de una hembra cuando tenemos cachorros que han quedado huérfanos o una camada demasiado numerosa o con una madre no apta en cuanto a comportamiento maternal.

La pseudogestación se produce en hembras que no han quedado preñadas, pero en las que se produce una disminución de la actividad del cuerpo lúteo, con la consiguiente bajada de progesterona y aumento de la síntesis de prolactina.

En la Naturaleza es un proceso normal, y a veces incluso se utiliza en las manadas para ayudar en la cría de los cachorros de la hembra alfa.

Se produce, con mayor frecuencia, en perras de más de 2 años, que no han sido montadas ni preñadas y con un alto instinto de reproducción y/o maternal. En otros casos  (los menos) aparece después de una monta fallida.

Realmente es una de las conductas anómalas de mejor pronóstico ya que prácticamente la podemos hacer desaparecer en muy pocas sesiones, no es necesaria casi nunca la ayuda farmacológica y además no precisa de una terapia especializada.

Más comúnmente llamada falsa preñez, se produce en hembras que no han quedado preñadas, pero en las que hay una disminución de la actividad del cuerpo lúteo con la consiguiente bajada de progesterona y aumento de la síntesis de prolactina. La perra tendrá los mismos síntomas de una gestación real. Ocurre a las 6-8 semanas de haber pasado el celo, aunque puede variar entre 3 y 14 semanas.

La agresividad maternal, tanto si hay cachorros reales como si no, se desencadena ante la visita o el acercamiento a la paridera de personas u otros animales. Esto nos impediría el manejo adecuado de los cachorros y las manipulaciones neonatales necesarias para una correcta socialización. La agresión también puede ser debida a entornos estresantes sobre todo en perras primíparas que no tienen experiencia o en hembras miedosas.

Hay que entender que los cachorros son un recurso muy valioso para la madre, representan la perpetuación de sus genes. Al esfuerzo invertido en el embarazo y parto, se une ahora al de los cuidados parentales. Esta agresividad disminuye cuando los cachorros se van haciendo independientes de su madre.

Ciclo reproductivo de la perra (*)

La estrategia reproductiva de los animales depende sobre todo de dos factores: el fotoperiodo y la disponibilidad de alimentos. Los efectos de la domesticación han hecho que nuestra perra, hoy en día pueda presentar hasta tres ciclos al año, que actualmente no dependen tanto de los factores citados antes, ya que nuestra perrita tiene los cuidados maternales y la alimentación asegurada por su propietario o criador.

LobaEn el lobo, especie de la que proviene el perro, la cría está limitada a una camada al año precisamente debido a la adaptación al clima y a las fuentes de alimentos. Los cachorros deben nacer en una estación de clima suave y en la que la alimentación esté asegurada, de otro modo sería un esfuerzo reproductivo inútil y no se conseguiría el fin buscado, la perpetuación de los genes.
La perra, desde el punto de vista reproductivo, se define como una especie con ciclo sexual monoéstrico de ovulación espontánea.

El intervalo inter estro, definido como el tiempo desde el comienzo de un ciclo estral hasta el inicio del próximo, posee una duración variable de entre 5-11 meses. En este sentido, las perras presentan un intervalo inter estro mínimo 120 días que se corresponde con la fase luteal.

Nuestras perras domésticas suelen presentar 2 ciclos estrales al año, variando entre 1 y 3 ciclos al año según la raza, la edad y el individuo, por lo que pasa gran parte del año en reposo sexual. Así, las hembras de raza Rottweiler parecen estar predispuestas a manifestar intervalos inter estro cortos, mientras que las de raza Basenji y Galgos y otros cánidos silvestres normalmente tienden a mostrar intervalos inter estro largos (de 10 a 12 meses). El ciclo estral de la perra, con una duración media de 18 días, está constituido por 4 fases (proestro, estro, diestro y anestro). Generalmente el inicio de la fase proestral se corresponde con el inicio del ciclo reproductivo.

El proestro, fase de incremento de la actividad folicular ovárica que precede al estro, muestra una duración media de 6-11 días (rango de 2-3 hasta 25 días según Bell and Christie en 1971). Durante esta fase, bajo estimulación estrogénica se producen una serie de cambios físicos evidentes tales como la aparición de una secreción vulvar serosanguinolenta procedente del útero, una tumefacción vulvar y atracción del macho como consecuencia de la liberación de feromonas a través de la secreción vaginal, rectal y urinaria (Goodwin et al., 1979). En cambio, durante esta fase de proestro, la hembra mantiene una ausencia de receptividad sexual, reaccionando a la cortejo con manifestaciones vocales o reacciones agresivas o violentas. Durante el proestro los estrógenos producidos por el folículo ovárico, representan la hormona predominante, responsable de las modificaciones peculiares de esta fase.

El estro muestra una duración media de 5-10 días (rango de 2-20 días según Bell and Christie en 1971). Se estima como la fase de receptividad sexual positiva, de tal manera que se considera como inicio del estro el primer día en el que la hembra acepta el coito con el macho. Las manifestaciones clínicas se caracterizan por la aceptación pasiva o activa del macho, desviando la cola y adoptando una postura de lordosis. Además, se registra una disminución del edema y de la secreción vulvar. Por otra parte, esta fase se caracteriza por una elevación de los niveles plasmáticos de progesterona, iniciada desde finales del proestro y mantenida durante todo el periodo estral.

El diestro, periodo de secreción de progesterona a partir de los cuerpos lúteos formados, se inicia en el momento en el que la hembra muestra un rechazo patente a la cópula. Tiene una duración variable en torno a 60-80 días (Holst and Phemister, 1974). Se caracteriza por la disminución del tamaño y el tono de la vulva y la disminución del interés mostrado por el macho.

Tras la ovulación, la formación del cuerpo lúteo induce la producción continua de progesterona, con o sin gestación, con un pico máximo a los 20-30 días del pico de LH y una posterior disminución gradual durante los siguientes 40-60 días. En perras gestantes, la progesteronemia cae de forma llamativa para iniciar el parto, el cual no sucede hasta que la progesterona sea inferior a 2ng/ml. La prolactina está presente y es necesaria durante la fase luteal, incrementándose mucho más en respuesta a la caída de la progesterona al final del diestro y promoviendo el comienzo y mantenimiento de la lactación.

El anestro, periodo de descanso del ciclo reproductivo de la perra, muestra una duración mínima de 7 semanas y máxima 1 año (Andersen and Wooten, 1959). Clínicamente es un periodo de inactividad que se caracteriza por la no atracción del macho y el rechazo a la cópula, junto a la presencia de una vulva pequeña y con ausencia de secreción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(*) Capítulo adaptado de Dorado et al., 2007; "PRESENTACIÓN AUDIOVISUAL INTERACTIVA APLICADA A LA DOCENCIA PRÁCTICA PARA EL SEGUIMIENTO DEL CICLO SEXUAL EN LA ESPECIE CANINA MEDIANTE EL ESTUDIO CITOHORMONAL VAGINAL".

Origen de la falsa preñez

Tanto la perra que ha quedado preñada como la que no, pasan al final de su celo por la fase de diestro, en lugar de entrar en anestro (descanso) como otras especies. Por lo tanto, las hormonas circulantes y su efecto debe ser el mismo, pero depende de la actuación sobre el sistema nervioso de dichas hormonas. Con lo cual una perra que no ha quedado preñada puede presentar los mismos síntomas que una que realmente lo está.

Sintomatología

Los síntomas concurrentes a esta incidencia hormonal sobre el cerebro aparecerán en el mismo momento que los de una perra gestante, es decir, que el ciclo será el mismo, con la única diferencia de que la pseudopreñez no terminará en parto. Observaremos hinchazón en las mamas y el abdomen, cambios de comportamiento como una mayor agitación e incluso conducta de nidificación, adopción de objetos o muñecos como cachorros y, lo que es más llamativo en algunos casos, agresividad maternal. Esta agresividad es propia de las hembras que protegen a sus crías y es natural, por lo tanto no debemos considerarla una alteración del comportamiento en sí, sino dependiente de la fisiología de una perra gestante o en lactación. Por supuesto estos cambios de conducta pueden resultarnos en algún caso molesto, ya que la perra es posible que no nos deje acercarnos a su cubil. Sin embargo, si no la molestamos pasarán transcurrido un tiempo.

Los síntomas que sí deberían preocuparnos serían los orgánicos, como las mamitis.
Normalmente una perra que ha sufrido una vez de pseudogestación la seguirá padeciendo después de cada celo.
Hay que observar que durante este periodo se produce una ralentización del aprendizaje, por lo que no debemos exigir a perras que estén en entrenamiento, adiestramiento o educación.

Tratamiento

Normalmente no se hace necesario utilizar tratamiento farmacológico para que desaparezca, aunque a veces, por el engorro que supone al propietario y las complicaciones para el animal (como por ejemplo: mamitis, alteraciones del comportamiento); se pueden usar inhibidores de la síntesis de prolactina, de los cuales, el más apropiado es la cabergolina.

Este es un proceso que suele pasar solo, incluso a veces desapercibido para el propietario;  y como mucho se recomiendan diuréticos, para la inflamación de las glándulas mamarias, o restricción en el acceso a bebida y comida (incluso dieta total durante un día), así como dar largos paseos con la perra durante este periodo.

Está comprobado que la pseudogestación no predispone a la aparición de tumores mamarios, ni de piómetra y que la solución definitiva es la castración.

Bibliografía

  • Andersen AC, Wooten E, 1959: The estrous cycle of the dog. In Cole HH, Cupps PT: Reproduction in Domestic Animals. Ed. Academic Press, pp:359-97.
  • Baba E, Hata H, Fukata T, Arakawa A, 1983: Vaginal and uterine microflora of adult dogs. Am J Vet Res 44, 606-9.
  • Bell ET, Christie DW, 1971: Duration of proestrus, oestrus and vulval bleeding in the beagle bitch. Br Vet J 27, 25-27.
  • Concannon PW, 1983: Reproductive physiology and endocrine patterns of the bitch. Curr Vet Ther Small Anim Pract 8, 886-90.Concannon PW, DiGregorio GB, 1986: Canine vaginal cytology. In Burke TJ (ed): Small Animal Reproduction and Infertility, A clinical Approach to Diagnosis and Treatment. Philadelphia, Lea and Febiger, pp: 96-111.
  • Concannon PW, Hansel W, Visek WJ, 1975: The ovarian cycle of the bitch: plasma estrogen, LH and progesterone. BiolReprod 13, 112-21.
  • Concannon P, Hansel W, McEntee K, 1977a: Changes in LH, progesterone and sexual behaviour associated with preovulatory luteinization in the bitch. Biol Reprod 17, 604-13.
  • Concannon PW, McCann JP, Temple M, 1989: Biology and endocrinology of ovulation. In Kirk RW (Ed.): Current Veterinary Therapy X. Philadelphia, WB Saunders, pp:1247-59.
  • England G, Concannon PW: Determination of the optimal breeding time in the bitch: basic considerations. In Recent Advances in Small Animal Reproduction. PW Concannon, G England, J Verstegen, C Linde-Forsberg (ed). International veterinary Information Service (www.ivis.org), Ithaca. New York. Usa.Feldman EC, Nelson RW, 2004: Endocrinology and Reproduction Canine and Feline. 3rd edition. Ed. Saunders.Goodman M, 2001: Ovulation timing concepts and controversies. In Veterinary Clinics of North America; Small Animal Practice, Clinical theriogenology 31, 2, March.
  • Goodwin M, Gooding KM, Regnier F, 1979: Sex pheromone in the dog. Science 203, 559-61.
  • Handley JC, 1975: Total unconjugated oestrogen and progesterone concentrations in peripheral blood during the oestrous cycle of the dog. J Rep Fert 44: 445-51.
  • Holst PA, Phemister RD, 1974: Onset of diestrus in the beagle bitch: Definition and significance. Am J VET Res 35, 401-6.
  • Jeffcoate, 1992a: Concentrations of luteinizing hormona and oestradiol in plasma and response to injection of gonadotrophin-relasing hormone analogue at selected stages of anoestrus in domestic bitches. J Reprod Fertil 94, 423-29.
  • Álvarez, R. (2006): Curso avanzado de Etología canina. (www.aepe.net) consultado día   08/06/2007
  • Beaver, B. (1977): Mating behaviour in the dog. Veterinary Clinics of North America, 7(4), p. 723-728
  • Fox, M. (1964): Maternal agression in the dog. Veterinary Record, 76(27), p. 754
  • Horwith, D., Mills, D., Heath, S. (2002): Manual of Canine and Feline Behavioural Medicine. BSAVA. Gloucester.
  • Manteca, X. (1996): Etología clínica veterinaria del perro y del gato. Multimédica. Barcelona.
  • Overall, K.L. (1997): Clinical behavioral medicine for small animals. Mosby. San Luis.
  • Pozuelos, A. (2006): Curso avanzado de Etología canina. (www.aepe.net) consultado día 08/06/2007.

Artículo escrito por Rosana Álvarez Bueno, Veterinaria especialista en Etología clínica y asesora en comportamiento canino y felino. Servicio de Etología Clínica Veterinaria

Etología Veterinaria



Últimos Comentarios sobre este artículo (4)

  • Por carnvilleg el 08/04/2012 a las 00:56h

    A mi perrita la diagnosticaron hoy y tiene todos los sintomas del articulo y ademas esta muy mimosa, quiere estar siempre en contacto con nosotros o con las otras perras. Le estoy dando la medicacion y recien llegamos de un largo paseo por el cerro. El vet nos dijo que suele darse en mascotas que estan muy mimadas y sí, este es el caso.

  • Por tonino el 13/01/2012 a las 09:12h

    #0
    La pseudogestación es lo que coloquialmente y entre los neófitos se da por llamar “embarazo psicológico” Sin embargo no es nada psicológico, sino que es una condición o estado fisiológico y, por lo tanto, normal en la perra.

    Actualmente, y tras dieciséis mil años de domesticación, esta situación, patología, estado orgánico o como usted veterinario o propietario lo quiera llamar está tendiendo a aparecer cada vez menos, debido precisamente a que los perros ya no son salvajes. El vivir en hogares o criaderos les exige cada vez menos el tener que “buscarse la vida”, por ejemplo para tener que ayudar a otra hembras en la cría. Sin embargo sí que nos valemos de esta aptitud de una hembra cuando tenemos cachorros que han quedado huérfanos o una camada demasiado numerosa o con una madre no apta en cuanto a comportamiento maternal.

    La pseudogestación se produce en hembras que no han quedado preñadas, pero en las que se produce una disminución de la actividad del cuerpo lúteo, con la consiguiente bajada de progesterona y aumento de la síntesis de prolactina.

    En la Naturaleza es un proceso normal, y a veces incluso se utiliza en las manadas para ayudar en la cría de los cachorros de la hembra alfa.

    Se produce, con mayor frecuencia, en perras de más de 2 años, que no han sido montadas ni preñadas y con un alto instinto de reproducción y/o maternal. En otros casos  (los menos) aparece después de una monta fallida.

    Realmente es una de las conductas anómalas de mejor pronóstico ya que prácticamente la podemos hacer desaparecer en muy pocas sesiones, no es necesaria casi nunca la ayuda farmacológica y además no precisa de una terapia especializada.

    Más comúnmente llamada falsa preñez, se produce en hembras que no han quedado preñadas, pero en las que hay una disminución de la actividad del cuerpo lúteo con la consiguiente bajada de progesterona y aumento de la síntesis de prolactina. La perra tendrá los mismos síntomas de...
    Es importante recordar el tema de los cambios de carácter por maternidad, después del primer celo y en perras con las que se ha tenido conflictos por “dominancias”….pues no se trata que la perra vuelve a las “andadas” y se crea otra vez una señora feudal…siempre protegiendo sus posesiones…
    Después de aproximadamente 40 días del celo,, delante de las “sonrisas” y gruñidos…actuar como un ciego y un sordo;
    ….una vez ha concluido la etapa de falsa maternidad…ya sin leche, cuando recupere la alegría otra vez …hay que recordar a la perra, que ha terminado la situación de “excepción”….. las sonrisas y gruñidos serán castigados.
    Para la lactación, el perejil va de coña..
    Sacarla a pasear muy a menudo, las informaciones que corren por la red, dicen de no llevar a las perras a entrenar….mi experiencia me demuestra lo contrario, es muy importante que se distraiga, es lo equivalente a una “terapia ocupacional” en los humanos..

  • Por chichi26 el 13/01/2012 a las 06:55h

    Me parece muy util.Tengo una lhasa apso de 4 años y esta muy alterada por una falsa preñez.No come y yo estaba insistiendo en que comiera y debido a este articulo veo que es mejor no insistir en ello.
    Muchas gracias

  • Por tortugota el 20/12/2011 a las 20:36h

    mi perra canela a pasodo por 2 celos pero me disen que tienen machas crias y que son agresivas.



Tienes que estar registrado para participar en esta sección.
- Si ya eres miembro de mundoAnimalia, identifícate
- Si aún no te has registrado, Regístrate gratis


Otros artículos relacionados:

  • ¿Por qué come menos mi perro en verano?

    Es un hecho, salta a la vista: llega el verano, y con el calor, nuestra mascota come menos. Pero ¿por qué lo hace? ¿Es bueno? ¿Se puede aprovechar este pequeño cambio en su alimentación para hacerle llevar una dieta más sana? Con el presente artículo echamos algo de luz al respecto...

  • Qué alimentación le tengo que dar a mi perro de raza pequeña, si es...

    Puede que tu perro sea adulto, o que aún esté en fase de desarrollo. Que sea activo, o que sea un glotón. O puede que su salud sea especialmente delicada. Para todos esos casos, deberás cuidar su dieta...

  • Cómo elegir la comida de mi mascota

    A la hora de elegir el alimento que mejor se amolde a nuestra mascota, existe una gran cantidad de factores a tener en cuenta: peso, edad, tamaño... Por suerte, hoy en día hay productos específicos para caso. El problema es poder discernir cuál es el que más le convenga a nuestro amigo...

  • Cómo darle una pastilla a un perro

    Pastillas. Perros. ¡Enemigos mortales! Aquí os damos un par de consejos para que vuestra mascota se tome sus medicinas.

cancelar

Insertar imagen

Selecciona la parte de la imagen que deseas para crear la miniatura:

Así quedará tu foto en los listados de MundoAnimalia: